No sangran, pero estos otros daños también duelen. Centenares de personas sufren secuelas psicológicas tres años después del 11-M. Este aniversario y la apertura del juicio del atentado han condenado a las víctimas a volver a recordar aquel triste día que, además de los físicos, provocó no pocos daños mentales
Resumen realizado por el/los autores recogido del propio artículo