Las Apps deben de estar centradas en la persona que va a disfrutar del uso de esa tecnología accesible, adecuada a sus necesidades y demandas. Todas las personas tenemos necesidades comunes y demandas específicas. Y si trasladamos esto al mundo de la discapacidad y los mayores, la individualidad y heterogeneidad se multiplica.
Resumen realizado por la autora recogido del propio artículo