La falta de flexibilidad en los músculos isquiotibiales condiciona una disminución de la movilidad pelviana que lleva invariablemente al cambio biomecánico en la distribución de presiones en la columna vertebral. La incidencia del síndrome de los isquiotibiales acortados es mayor en varones y puede tener relación con lesiones musculares, alteraciones articulares, actividad deportiva y estilo de vida. Muchos de los actuales estudios se centran en los beneficios de entrenamiento de la flexibilidad, actuando en los mecanismos involucrados en ellos mediante la aplicación de programas de estiramientos, con el objetivo de incrementar la longitud musculotendinosa.
Resumen realizado por el/los autores recogido del propio artículo