Tras dos años de la aprobación de la norma que debía suponer el cuarto pilar del Estado del Bienestar, muchas personas continúan esperando la aplicación de la Ley de Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia. Aunque las desigualdades por cuestión de Comunidad Autónoma siguen existiendo, las dificultades y retrasos en el proceso de asignación de prestaciones son comunes a todas ellas. Cuatro futuros beneficiarios nos cuentan sus experiencias
Resumen recogido del artículo.