El dolor es un proceso complejo, resultante de factores internos (neurobiológicos) y externos, relacionados con la experiencia y el entorno social. A lo largo de la historia, las personas con discapcidad intelectual han sido excluidas de los estudios relacionados con el dolor, como si fueran insensibles o indiferentes a él. En muchos casos, estas personas se sometían a investigaciones en las que nadie se planteaba su capacidad de sufrir dolor. En este trabajo, los autores revisan estudios relacionados con la definición de dolor y su contexto social dentro del colectivo de la discapacidad intelectual, a la vez que analizan las diferencias individuales en función del origen de la discapacidad (una lesión neurológica puede alterar ciertos procesos relacionados con la expresión de dolor) y evalúan las creencias sobre dolor. Estos investigadores apuntan hacia un planteamiento innovador, tendente a conocer las diferencias individuales y a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual en este contexto.
Información recogida del Boletín del Real Patronato sobre Discapacidad (2008, diciembre) 65