En la Sociedad del Conocimiento los constantes avances tecnológicos han propiciado que estemos gradualmente rodeados por dispositivos y tecnología, por lo que es preciso desarrollar interfaces y sistemas intuitivos y con cierto grado de inteligencia, capaces de reconocer y responder a las necesidades de los individuos, de una manera discreta y a menudo invisible, considerando a las personas en el centro del desarrollo para crear entornos tecnológicamente complejos e inteligentes para escenarios como en el que desenvuelve la vida de una persona con enfermedad de Alzheimer.
Resumen realizado por el/los autores recogido del propio artículo.