La exposición ocupacional a metales pesados ha dado lugar a un nuevo tipo de patología en los últimos tiempos, ya que entre otras, estos metales pueden ser causa de cáncer en el hombre. En el mecanismo de daño celular resulta importante el aumento en los procesos redox celulares.
El cadmio es una toxina metálica que, aparte de tener múltiples usos industriales, es uno de los componentes del tabaco. La exposición al cadmio tanto por inhalación como por ingestión resulta peligrosa para el hombre, pero los efectos carcinogenéticos sólo se producen por vía inhalatoria. Su larga vida media incrementa sus efectos tóxicos y recientemente ha sido incluido en el grupo I (sustancias carcinógenas probadas en el hombre) por la IARC. Así, la exposición ocupacional al cadmio se ha relacionado con un incremento en el riesgo de cáncer de pulmón y puede dañar riñones, huesos y próstata.
El mecanismo de la inducción tumoral es desconocido, pero se sabe que el cadmio produce cambios oxidativos por estrés en las células, así como interacciones DNA/metal. Sin embargo, en algunas circunstancias el cadmio puede comportarse como anticarcinógeno por su capacidad de aumentar la actividad de varios proto-oncogenes. Los efec-tos carcinogénicos del cadmio de modifican cuando interacciona con otras sustancias como zinc, proteínas de la dieta, ácido L-ascórbico, selenio y progesterona
Resumen realizado por el/los autores recogido del propio artículo