Introducción y desarrollo. Durante los últimos años ha aumentado la necesidad de crear escalas de medición de la disfunción o deterioro que sufren los pacientes con esclerosis múltiple.
El objetivo de las escalas que miden el deterioro neurológico es doble: homogeneizar los datos de las diferentes series para que los estudios pronósticos y de historia natural de la enfermedad sean comparables, y medir los cambios en la evolución de la enfermedad cuando se instaura una terapia. Han aparecido en los últimos años un gran número de escalas que intentan solventar los déficit de la EDSS (Expanded Disability Status Scale). La última de todas, el MSF Composite, consigue evitar los problemas estadísticos de la EDSS y permite encontrar diferencias significativas entre dos grupos al estudiar el efecto de un tratamiento.
Conclusiones. Posiblemente en los años venideros asistamos a una utilización conjunta de varias de las escalas que se detallan, y tanto la EDSS como el Composite se empleen de forma conjunta en la valoración de enfermos en protocolos terapéuticos, quizá junto con alguna escala de calidad de vida.
Resumen tomado de la revista