Introducción. La incorporación de las técnicas de neuroimagen al protocolo de localización de los focos epileptógenos ha disminuido de forma considerable la necesidad de utilizar electrodos intracraneales.
Desarrollo. La SPECT y PET alcanzan su máxima utilidad en aquellos casos en que las epilepsias no cursan con anomalías morfológicas cerebrales y que, por tanto, no son visibles con RM. La SPECT cerebral con trazadores de perfusión, como 99mTcHMPAO, 123IIMP o 99mTcECD, permite estudiar a los pacientes en fase interictal y perictal; en este último caso, aunque la metodología es complicada, se puede observar aumento de flujo sanguíneo cerebral en el foco epileptógeno en un 90% de los pacientes. La PET con FDG permite el estudio interictal de los pacientes, demostrando disminución del metabolismo en la región epileptógena.
En comparación con el vídeoEEG presenta una S= 84% y E= 86% en las epilepsias del lóbulo temporal. El rendimiento diagnóstico de ambas técnicas es algo menor en la localización de focos extratemporales y de epilepsias multifocales, aunque siempre mayor que con otras técnicas diagnósticas. También han demostrado tener valor pronóstico en el examen de la recuperación funcional tras la cirugía.
Conclusiones. La posibilidad de estudiar neurorreceptores puede ser de gran utilidad en la investigación de la etiopatogenia de la epilepsia, condicionando así un mejor manejo clínico y terapéutico de los pacientes. Con la SPECT se utiliza el 123IIomacenil y la 123IIododexetimida. Con la PET y el 11CCarfentanil se han estudiado los receptores opiáceos. Con el 11CFluomacenil puede estudiarse la distribución cerebral de los receptores benzodiacepínicos.
Resumen tomado de la revista