La cuestión de por qué se debe enseñar a pensar tiene muchas respuestas y cada enfoque teórico intenta justificar sus planteamientos. Es un hecho que puede educarse esta capacidad que implica aprender a razonar con coherencia y actitud crítica, a tomar decisiones con responsabilidad y riesgo y a resolver problemas difíciles con reflexión y creatividad. Conseguir estos logros requiere una postura consciente y autorregulada por parte del educador y educando y una intención clara de querer transferir de forma apropiada las habilidades y las estrategias que se emplean para mejorar el pensamiento en todas las situaciones de la vida que demanden tales mecanismos cognitivos.
Resumen realizado por los autores recogido de la publicación