Tras la publicación de Sin rumbo por el mundo, Catalina y el Oso, Kalakandra apuesta por un nuevo álbum de la autora e ilustradora alemana Christiane Pieper, titulado Catalina, el oso y Pedro, que supone la continuación de las aventuras anteriores con la incorporación de un personaje con discapacidad. Se trata de un cuento ilustrado que contribuye a romper barreras físicas y mentales, ya que familiariza a los pequeños lectores con la realidad de las personas con discapacidad desde una perspectiva cotidiana y normalizada.
Con este libro se demuestra fque la integración de las personas con discapacidad no sólo atañea las políticas propias del mundo adulto, sino que también desde la educación en los primeros años de la infancia se construye un mundo más igualitario, rico en diversidad y sobre todo solidario. Catalina, el oso y Pedro, como su obra predecesora, insiste en conceptos como la amistad, la integración y propone un viaje lleno de emociones por diversos rincones exóticos del planeta. También plantea a los primeros lectores juegos numéricos, espaciales y psicomotrices, recomendados incluso para prelectores. En cuanto a las ilustraciones, destacan por sus trazos sueltos, de estilo impresionista, sugerentes y llenos de colorido.
La responsable de comunicación de Kalandraka, Paz Castro, señala que la sensibilidad de la editorial por el mundo de la discapacidad viene de atrás: “En 2004 creamos la colección Makakiños en colaboración con BATA (Baión Asociación de Tratamiento del Autismo) con el objetivo de estimular a los niños en el acercamiento al apasionante mundo de la lectura, ayudar a romper las barreras de incomunicación y hacer comprensible la fantasía a los que se expresan con un sistema de comunicación diferente al convencional”. Hasta ese momento los profesionales de la asociaciñon fabricaban sus propios libros de cuentos para sus alumnos y ahora esta editorial pone a su alcance sus conocimientos para editar libros de lectura fácil.
Los técnicos de Bata escogen los títulos del catálogo que consideran que se pueden adaptar al lenguaje de pictogramas y que compondrán esta colección. El proceso es complejo: hay que someter el texto a un proceso de depuración (eliminación de metáforas, lenguaje abstracto o dobles sentidos), porque los niños con autismo interpretan literalmente la realidad. Con los dibujos sucede lo mismo, ya que, en muchas ocasiones, los ilustradores tienen que volver a dibujar algunas páginas para adaptar su significado al nivel de comprensión de los niños con discapacidad intelectual. Después, se prueba y testa en las propias aulas del centro en el que trabaja Bata, se consulta con profesionales y especialistas y juntos van confeccionando el cuento definitivo.
La colección cuenta con cuatro títulos de reconocido prestigio en formato de lectura fácil: El patito feo, El pequeño conejo blanco, La ratita presumida y Chivos y chivones. Actualmente, preparan dos nuevos cuentos que publicarán próximamente y trabajan con BATA en la elaboración de un libro de recetas de cocina fáciles para niños.
Información recogida de cermi.es (2007, septiembre) 60