La discapacidad intelectual puede influir en la capacidad individual de un padre o madre a la hora de atender adecuadamente a su hijo/a. La investigación ha puesto de manifiesto que se trata de personas que presentan riesgo de actuar de forma negligente en el cuidado de sus hijos. Sin embargo, diferentes estudios también muestran que, con la formación y el apoyo adecuados, les pueden atender perfectamente. Los programas de intervención familiar dirigidos a este tipo de familias persiguen conseguir la capacitación de los padres y desarrollar el rol parental. Este estudio es una revisión de la literatura que pretende conocer la eficacia de los programas de intervención familiar dirigidos a padres con discapacidad intelectual. Se identificaron tres estudios con grupo de control aleatorio, y el análisis constató que su calidad era de moderada a baja. Uno de los trabajos encontró en el grupo experimental una mejora significativa en la interacción madrehijo comparada con el grupo de control. Un segundo estudio señaló mejoras significativas en la seguridad del domicilio, en el reconocimiento de enfermedades de los niños y en el uso seguro de medicamentos. Por último, el tercer trabajo analizado puso de manifiesto una mejora significativa en la atención infantil y en la seguridad del hogar.
Resumen recogido de la página web del CEDD