La protección social de la dependencia

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Autor/es

  • Gregorio Rodríguez Cabrero (coord.)

Publicación

Madrid: Instituto de Migraciones y Servicios Sociales, 1999,
1999

ISBN

84-88986-99-8

Descripción física

632 p.; 22 cm.

Serie

Servicios sociales; 42

Resumen

Primer estudio global que se realiza en España sobre la protección social de la dependencia, dentro de un convenio de colaboración entre el Imserso y la Universidad de Alcalá. Con él se pretende lograr varios objetivos: conocer las características sociodemográficas de la población mayor dependiente y definir un modelo protector de la dependencia; incorporar a nuestro país al debate europeo sobre las políticas públicas hacia la dependencia, y finalmente, estimular el debate en España sobre este complejo problema social.

No se ha querido ceñir al ámbito de estudio del colectivo fundamental de la dependencia, como es el de las personas mayores, sino que se amplía al de las personas con discapacidad que requieren atenciones especializadas. Según estimaciones de 1993, la población dependiente susceptible de protección social o que necesita ayuda de tercera persona, asciende casi a 1.200.000 personas. Se calcula que casi un 20 % de las personas mayores viven solas, de las que cerca de un 80% son mujeres.

El debate de los efectos del envejecimiento y de la dependencia se ha abierto con especial intensidad en los últimos años y se están aprobando en países como Alemania y Francia medidas específicas, incluyendo la regulación de nuevas cotizaciones. Sin embargo, en España el debate ha estado, hasta el momento, restringido a círculos reducidos de especialistas y gestores, siendo las pensiones el problema protagonista. Se detecta, en la mayoría de las Comunidades, una descoordinación entre el sistema sanitario y los servicios sociales.

“El problema de dependencia, conceptualización y debates” ocupa el primer capítulo en el que su autor despeja dudas sobre la población dependiente que hay en España, para lo que se hace necesario adoptar el criterio general de que son dependientes los que tienen dificultades para su cuidado personal, actividad doméstica y relación social básica que necesitan la ayuda de un cuidador o tercera persona de manera relativamente prolongada.

El debate sobre la protección social de la dependencia de los mayores en los países de la Unión Europea y Noruega integra el segundo capítulo. En él no sólo se ofrece una visión de los sistemas de protección social, sino también una perspectiva sobre las políticas presentes y futuras. Nuestro país es objeto de análisis dentro del entorno europeo.

Un detallado estudio sobre la estimación de población con diferentes grados de dependencia y sus características conforma otro bloque temático así como el dedicado a la población cuidadora, donde se demuestra algo que no sorprende a nadie: es la familia, y en especial la mujer, la que lleva el peso de los cuidados personales prolongados. Se abunda en la necesidad de integrar plenamente a la población cuidadora en el sistema de protección con prestaciones económicas, laborales y jurídicas que hagan compatible el cuidado informal con el trabajo y la vida social.

La legislación, tanto en el ámbito estatal como autonómico, es tratada en sendos capítulos, así como el gasto público en protección de la dependencia, y el resultado de la consulta basada en el método Delphi por la que expertos de formación multiprofesional dan a conocer su opinión sobre el tema.

En las conclusiones se exponen los principios políticos de un modelo de protección de la dependencia.

Crítica recogida del Boletín del Real Patronato (Abril, 2000) 45

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