Las personas con discapacidad tienen gastos más elevado que las personas sin discapacidad -debido, básicamente, a las necesidades de adaptación y asistencia que precisan- y, sin embargo, sus oportunidades laborales son más reducidas. Lo cierto es que, entre las personas con discapacidad, la probabilidad de hallarse en situación de pobreza se duplica. Este informe de la organización Leonard Cheshire Disability denuncia que alrededor de tres millones de personas con discapacidad del Reino Unido son pobres. Los autores defienden la idea de que la relación entre discapacidad y precariedad económica es tan fuerte que resulta imprescindible establecer políticas especiales de lucha contra la pobreza destinadas a este colectivo, tal y como sucede en la actualidad en el Reino Unido con la infancia y las personas mayores en riesgo de exclusión. El estudio propone, asimismo, que se revisen las prestaciones económicas que reciben las personas con incapacidad laboral y que se amplíen los criterios de acceso a determinadas ayudas con el fin de que pueda beneficiarse de ellas un mayor número de personas con discapacidad.
Información recogida de Boletín del Real Patronato sobre Discapacidad (2008, agosto) 64