Tarde o temprano, la mayoría de nosotros pasamos de ser cuidados a ser cuidadores. Hay un sinfín de circunstancias que pueden convertir a una persona en dependiente de los cuidados de otra: enfermedad crónica, vejez, accidente, discapacidad… Sin embargo, ¿Quién cuida al que cuida? ¿quién se encarga de la persona o personas que cuidan a un ser querido?¿cómo conseguir que el cuidador alcance el bienestar necesario? Es frecuente que quienes asisten a un ser querido necesiten tratamiento psicológico por depresión o ansiedad. Son personas que demandan una justa atención, reconocimiento y ayuda: necesitan aprender a cuidar cuidándose. Este es el objetivo de este libro, que constituye una guía sencilla y práctica para que el cuidador no se vea arrastrado él mismo a la enfermedad y el desánimo.
Información recogida del Boletín del Real Patronato sobre Discapacidad (2006, junio) 60