Pistorius justifica su lucha al clasificarse para semifinales

Fecha

29/08/2011

Medio

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Óscar Pistorius tuvo este domingo dos premios en uno. Por un lado, el primer atleta amputado que participa en un Mundial con atletas sin minusvalías logró clasificarse para las semifinales de 400 metros. Y por otro, quizá más importante todavía, se ganó el reconocimiento del público y de buena parte de sus rivales, que recelaban de este sudafricano que había peleado sin desmayo en los tribunales para poder participar en citas como el Mundial.

A sus 24 años, Pistorius es un pionero. Un atleta único. Desde que en 2009 la Federación Internacional le vetara y le impidiera participar junto a atletas sin minusvalías, Blade Runner -conocido así por sus prótesis de fibra de carbono- luchó para revocar esa decisión. Lo logró el pasado año, cuando el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló la decisión de la IAAF y le permitió competir junto a deportistas ‘válidos’. El resto era cosa suya, y ahí Pistorius demostró tanto su talento como su perseverancia. Mejoró su marca, hizo la mínima y ayer, como resultado, se colocó en los tacos de salida de su serie de 400, en la calle ocho, para dar vida a su sueño.

“Estoy muy orgulloso”

Pero lo mejor para él estaba por llegar. Tras una salida lenta, el sudafricano progresó de forma que a la entrada de la recta de meta, llegó incluso a pelear por la victoria. Quedó tercero, suficiente para clasificarse para las semifinales, con su segunda mejor marca (45.39) en la distancia. “Competir en un Mundial con los mejores era el objetivo de mi vida. No me siento como un pionero, pero estoy muy orgulloso de haber llegado a donde estoy. Y espero seguir escribiendo capítulos de este libro”, declaró Pistorius al término de su serie.

El sudafricano se llevó los aplausos del estadio, pero también palabras de reconocimiento de sus rivales. Las más valiosas, las del campeón olímpico y mundial LaShawn Merrit, que está en Daegu tras cumplir dos años de sanción por dopaje. El estadounidense reconoció: “Su historia me ha conmovido”. “He tenido la oportunidad de hablar con él y he visto que es una gran persona”, dijo respecto a Pistorius.

Poco a poco, el atleta de 24 años que nació sin tibias y al que le amputaron las piernas por debajo de las rodillas a los 11 meses está dando forma a su sueño. Desde los 16 años se empeñó en ser atleta y tras convertirse en uno de los velocistas más destacados del mundo paralímpico, quiso demostrar que también podía competir contra los atletas sin discapacidad. Ha sido una batalla larga, de cuatro años sin descanso, pero Pistorius está haciendo historia en Daegu.

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