Hacerse mayor es algo inevitable. Sin embargo, no todos los individuos envejecen de la misma manera, ya que influyen, principalmente, dos factores: la genética y el entorno. Sin embargo, los médicos apuntan que es posible envejecer de una manera más feliz, pese a tener alguna dolencia o algún achaque causado por el paso de los años.
Esta materia, se dará a conocer en la ponencia “Neuro-Bio-Psicología del envejecimiento cognitivo”, impartida por el médico, psicólogo y antropólogo Dámaso Crespo Santiago dentro de la XVIII Reunión de la Sociedad Española de Psicogeriatría que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid durante los días 6, 7 y 8 de octubre.
Bajo el lema ‘Tendiendo puentes’, el objetivo de este congreso es reunir a los profesionales de todas las disciplinas implicadas en la Psicogeriatría en el mayor encuentro de estas características que hasta ahora se celebra a nivel nacional.
El doctor Crespo Santiago ha elaborado un decálogo con sencillos consejos para que sea posible envejecer de una manera más satisfactoria. Así, recomienda:
1.- Disponer de una buena herencia genética. El 25% de los años que se viven dependen de la genética, mientras que el 75% restante le correspondería al “ambiente”; es decir, el entorno y condiciones vitales.
2.- Una alimentación adecuada. Llevar a cabo una dieta equilibrada, como es el caso de la Dieta Mediterránea, compuesta por legumbres, verduras, fruta, productos secos, poca carne y mucho pescado.
3.- Hidratación. El agua es muy importante a partir de ciertas edades. Es preciso utilizarla tanto por dentro, como por fuera; es decir, beber abundante agua y tener una buena higiene corporal.
4.- Consumo de vino. Siempre que no esté contraindicado por el médico, es saludable beber un vaso de vino tinto (en el caso de los hombres) y medio vaso (en el caso de las mujeres). Es muy útil para eliminar los tóxicos que genera el propio organismo. El vino contiene moléculas (polifenoles) que ayudan a detoxificar, pero el alcohol que contiene no es aconsejable.
5.- Practicar ejercicio físico. Siempre hay que hacer acorde a la energía de la que disponga cada uno. Según pasan los años, andar a paso ligero es uno de los mejores ejercicios que se pueden practicar, ya que se ayuda a oxigenar los pulmones y el cerebro. Además, de esta manera se logra liberar endorfinas, consiguiendo mantener el ego más alto.
6.- Practicar ejercicio mental. Consiste en mantener el cerebro activo. Leer un libro o un periódico, hacer Sudokus, crucigramas o escuchar la radio son algunas de las actividades más recomendables.
7.- Ejercicio espiritual. No se refiere únicamente a la religión, sino a llevar una vida calmada y relajada. Bajar el nivel de estrés a “esdos” y liberar así menos hormonas.
8.- Actividad de tipo social. Ir a andar acompañado de personas que tengan una conversación interesante, ayudar a la comunidad, ir a bailes de salón o acudir a un centro de día son algunas opciones que permitirán sentirse mejor.
9. Eliminar los hábitos tóxicos. Tales como fumar o las bebidas alcohólicas. Hay que procurar respirar aire limpio, tomar el sol con precaución y ventilar nuestros hogares.
10. El factor suerte. Es algo que no depende de cada persona, habrá individuos que se cuiden más y viva menos años que otros que se han cuidado menos a lo largo de su vida. Pero cuanto más se cuide más probable es que viva más años y con mayor calidad de vida.