El 80 por ciento de los edificios
españoles tiene barreras arquitectónicas, según afirmó hoy la
profesora de la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad
de Navarra, Ana Sánchez-Ostiz.
La profesora de arquitectura, ponente de la jornada sobre el
voluntariado con minusválidosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas con discapacidad en su lugar. organizada por Universitarios por la
Ayuda Social (UAS), aseguró sobre esta cuestión que "el problema no
son los edificios de nueva construcción, sino los ya construidos
antes de 1981", año en que se aprobó la Ley de integración social de
los minusválidosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas con discapacidad en su lugar..
Sánchez-Ostiz, quien aseveró que un ancianoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona mayor en su lugar. que vive en un casco
antiguo o un minusválidoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con discapacidad en su lugar. que no tiene ascensor en su casa "no pueden
salir al entorno urbano", destacó que la solución a este problema
"va para largo, aunque se están tomando medidas de rehabilitación
muy importantes de estos edificios".
En este sentido, declaró que las barreras arquitectónicas "no
constituyen un problema que atañe sólo a los arquitectos, sino a
toda la sociedad y que afecta a los que van en silla de ruedas y a
todas las personas con movilidad reducida, como los mayores".
Sin embargo, la profesora de la Universidad de Navarra estimó que
se ha producido un cambio de mentalidad en los últimos años, ya que
"hace veinte años no entraba dentro de las preocupaciones de los
políticos y de la sociedad, pero ahora sí".
La ley aprobada en 1981, señaló, ha introducido algunos cambios,
en primer lugar en los arquitectos, porque "nos influye a la hora de
diseñar: los edificios tienen que ser accesibles, lo que conlleva
que las nuevas construcciones dispongan de sistemas para salvar las
escaleras, los ascensores sean un elemento prioritario y cualquier
persona en silla de ruedas o con otra minusvalía pueda acceder a
cualquier dependencia sin problemas".
Asimismo, destacó Sánchez-Ostiz, "el propio minusválidoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con discapacidad en su lugar. se ve
ahora más integrado en la sociedad. Antes parecía que se quedaba
retraído en su casa, y la movilidad que en este momento tiene la
gente que va en silla de ruedas es bastante alta. Eso ha hecho que
el tema de las barreras arquitectónicas haya tenido un gran auge en
las últimas décadas en todo el mundo".