Las familias son un recurso esencial para las personas dependientes, ya que son las que, en la mayoría de las ocasiones, asumen su cuidado. La mayoría de las personas prefieren a su propia familia como cuidadora cuando se encuentra en una situación de dependencia. Pero los cuidados del entorno inmediato, también responden a una necesidad social, ya que son las familias las que suplen las carencias de las redes sociosanitarias y constituyen el eje fundamental de las políticas sociales de atención a la dependencia en los países desarrollados, que se plantean como objetivo la permanencia en el propio entorno como la forma más digna y rentable de cuidado que se puede prestar a las personas en situación de dependencia.
Sin embargo, asumir el cuidado de una persona en situación de dependencia supone para el cuidador enfrentarse a sustanciales dificultades en su vida familiar y laboral, en su economía, en su ocio y tiempo libre, y en su salud física y emocional.
De entre todas las repercusiones del cuidado destacan los problemas relacionados con la salud mental, que son abundantes y frecuentes en los cuidadores familiares (Estudio sobre la incidencia y los costes de los cuidados informales de larga duración, 2021). De hecho, la OMS (2004) considera el cuidado de una persona con una enfermedad crónica o una demencia como un factor de alto riesgo para desarrollar trastornos mentales. Si tomamos en cuenta el caso de la depresión, en España se ha encontrado una prevalencia de episodio depresivo mayor en los cuidadores familiares de un 8,9% (Torres, Blanco, Vázquez, Díaz, Otero y Hermida, 2015), siendo más del doble de lo estimado en población general, un 4% según los datos de Gabilondo et al. (2010).
Por todo ello, el interés por el estudio de las intervenciones psicológicas dirigidas a los cuidadores informales ha crecido exponencialmente en los últimos años (Walter y Pinquart, 2020), existiendo un importante cuerpo de investigación sobre intervenciones que han mostrado reducir las consecuencias negativas del cuidado en el cuidador.