La inversión en accesibilidad en tiempos de crisis

Fecha

03/06/2013

Medio

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La palabra Crisis viene del latín crisis y del griego **, y su significado original era el de “cambio”, según define la wikipedia.

Hace un tiempo vi un anuncio… “[…] gracias a la obra social de ….., miles de personas con dificultades han encontrado trabajo […]”. Las personas con dificultades a las que se refería son personas con diversidad funcional, por supuesto.

Es grato observar que la crisis económica no ha impedido que se sigan destinando medios para poder realizar actuaciones, cuyo objetivo esencial es la de la normalización e integración de colectivos más desfavorecidos, como las personas con discapacidad. Por poner una objeción, es que es de las pocas iniciativas, de procedencia privada, que se realizan en la actualidad, con ese objetivo principal.

Muchas de las personas con las que comento esto, aportan una frase común que viene a decir eso de “claro, con la que está cayendo…” con lo que se termina la conversación con la aceptación, casi como dogma de fe, de que las cosas deben ser así porque todo está muy mal.

La empresa privada ningunea muchas de las acciones destinadas a la construcción y reforma de espacios accesibles para todas las personas de la sociedad. Pero es que el sector público, que debe dar ejemplo a todos, lo ningunea más si cabe.

¿Cómo puede ser eso? ¿Falta de sensibilización del sector político? No lo creo… ¿Están todos los edificios públicos de España perfectamente accesibles y adaptados? Eso no, os lo aseguro… ¡Ah! entonces debe ser eso de la crisis, esa mágica justificación tan recurrida actualmente.

De todos los ayuntamientos de Murcia que he visitado este año y el anterior, sólo uno, el de Cehegín, ha tenido el interés suficiente para invertir una pequeña cantidad de dinero de su presupuesto anual a la realización de obras para la adaptación de un edificio que albergaba, entre otras cosas, unas handbikes para recorrer un camino rural.

El Ayuntamiento de Murcia, creó tras las elecciones municipales, la famosa Oficina de Accesibilidad, pero el resultado tras medio año todavía no se ha hecho notar. Es cierto que es poco tiempo pero, no dejo de sorprenderme por muy acostumbrado que esté, a ver obras urbanas nuevas en mi ciudad, que son claramente inaccesibles para personas con movilidad reducida y se concede licencia municipal a edificios de viviendas con claras deficiencias en el acceso y en el diseño de espacios accesibles.

Algunas subvenciones de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia se destinan a obras cuyo objetivo sea mejorar la accesibilidad de viviendas. Normalmente se adjudican a viviendas antiguas que necesitan reformarse para acoger debidamente a personas con alguna discapacidad. Lamentablemente, las familias que pueden optar a estas subvenciones lo hacen en número muy reducido.

Pero eso no es lo más grave. Hace unos años, cuando en Murcia existía un desarrollo económico como nunca en su historia lo hubo, se crearon unas subvenciones de la Comunidad Autónoma destinada a eliminar las barreras arquitectónicas de los edificios destinados al turismo, como hoteles y restaurantes. Se mantuvieron un año y, muy sorprendentemente ¡quedaron desiertas!

Y aquí es donde yo me hago la siguiente reflexión ¿no será que eso de la crisis se toma siempre por el lado de la excusa? ¿por qué no se tienen en cuenta nunca las necesidades de las personas con alguna discapacidad, aunque no existan problemas económicos? ¿es que va a ser necesario obligar a los responsables a recorrer la ciudad y acceder a los edificios en una silla de ruedas para que sepan lo que se sufre?

Una inversión en accesibilidad, al contrario de lo que pueda parecer, no es más cara. Si se hace desde el principio, es incluso un valor añadido y además, revierte positivamente en la sociedad.

Me gustaría que la palabra crisis, en el contexto de la Accesibilidad, se empleara con su significado original, es decir, el de “cambio”, ese cambio necesario en la toma de decisiones que permitan considerar a la Accesibilidad un derecho y no un privilegio. De esta manera, por mi, que la crisis de la Accesibilidad llegue ya y no se vaya.

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