Una pareja de minusválidos [en Avilés (Asturias)] depone la huelga de hambre al tramitarse una vivienda

Fecha

24/10/2000

Medio

EFE

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El matrimonio de minusválidosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas con discapacidad en su lugar. parciales que había iniciado una huelga de hambre este mediodía frente al Ayuntamiento de Avilés depuso esta tarde su postura, tras llegar a un acuerdo con la concejala de Servicios Sociales, María Victoria González, para tramitar una vivienda de emergencia ante elPrincipado.
Altamiro Muñiz y María Mercedes, de 43 Y 49 años de edad, habían emprendido este mediodía una huelga de hambre frente a la entrada principal del Ayuntamiento de Avilés para exigir de la Administración Pública una vivienda social.
La pareja vive en un piso de alquiler del barrio de La Luz que aseguran no poder pagar con las 30.000 pesetas de pensión que cobra la mujer, y en el plazo de un par de semanas, a lo sumo, según los demandantes, se verían en la calle sin un lugar donde vivir.
Los manifestantes depusieron su actitud, cerca de seis horas después de iniciar la huelga de hambre, tras mantener un segundo encuentro con la concejala de Servicios Sociales, que se comprometió a prorrogarles la ayuda que le venía prestando el Ayuntamiento de Avilés de 45.000 pesetas durante otros tres meses más.
En la reunión, celebrada a las cinco y media de esta tarde, María Victoria González se comprometió igualmente a tramitar ante el Principado una vivienda de emergencia que ponga solución a la acuciante situación que sufre esta pareja.
Los dos minusválidosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas con discapacidad en su lugar. decidieron ofrecer ese margen a los Servicios Sociales del municipio, atendiendo especialmente al delicado estado de salud de ambos.
Altamiro Muñiz trabajaba en el centro especial de empleo ATEAM que en los dos últimos años atravesó por una complicada situación financiera que abocó al cierre de la empresa.
Durante ese tiempo, Altamiro y el resto de sus compañeros de plantilla protagonizaron un largo encierro en las instalacionesfabriles en demanda de una salida laboral al conflicto. Todas estas circunstancias desembocaron en una situación de precariedad económica para este matrimonio que, además, padece varios problemas de salud, ya que el marido sufrió varios ataques cardíacos y su esposa, que tiene una discapacidad de más del 60 por ciento, padece de hipoglucemia.
Este matrimonio lleva solicitando una vivienda social desde hace diez años sin lograrlo, y en los últimos tres meses fue beneficiario de una ayuda de 45.000 pesetas que el Ayuntamiento de Avilés concede en casos extremos como este y que esta tarde se acordó prorrogar por otros tres meses más.

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