Una de cada tres personas en España padecerán dolor crónico a lo largo de su vida

Fecha

18/12/2020

Medio

Servimedia

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Una de cada tres personas en España padecerán dolor crónico en algún momento de su vida, mientras que se estima que actualmente el 18% de la población española ya convive con esta consecuencia por alguna enfermedad. Así lo destacaron este jueves varias expertas en dolor durante el diálogo online ‘Humanización y calidad asistencial en la gestión del dolor crónico: el papel de las nuevas tecnologías’, organizado por Servimedia y Grünenthal Pharma.

Durante su intervención, la subdirectora general de Humanización de la Asistencia, Bioética e Información y Atención al Paciente de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Paloma Casado, destacó que uno de cada seis españoles padece dolor crónico en España, aunque una de cada tres personas “han padecido, padecen o padecerán en algún momento de la vida dolor crónico”.

Esta situación impacta en la calidad de vida de los pacientes. De hecho, “muchos de ellos no se atreven a verbalizarlo” porque, además, está relacionado con aspectos tan importantes como el entorno laboral y el impacto económico y social. Por ello, añadió Casado, “habría que dejar de hablar tanto de prevalencia como de este impacto en la calidad de vida, lo que es muy difícil de medir”.

IMPACTO ECONÓMICO

En cuanto al impacto económico, la anestesióloga y responsable de la Unidad de Dolor del Hospital Universitario Infanta Sofía, María Madariaga, subrayó el importante impacto que tiene el dolor crónico en el PIB tanto en el gasto directo como indirecto.

“No es un asunto que nos salga gratis. Somos conscientes de la malísima calidad de vida que tiene el 18% de la población española que tiene dolor crónico, así como un 12% con dolor crónico intenso”.

Además de este impacto económico, la enfermera asistencial del Centro de Salud de Legazpi del Servicio Madrileño de Salud Manuela Monleón mencionó el impacto psicoemocional de esta enfermedad. En el dolor crónico, “el paciente llega a pensar si merece la pena vivir así y algunos llegan a hablar de suicidio”.

En esta misma línea, la enfermera y patrona de la Fundación Humans Blanca Fernández-Lasquetty señaló que esta organización pretende desarrollar la humanización en el área sanitaria “para tratar de pasar de ese abordaje del dolor biológico a una atención más humanizada a las personas con dolor”. “Los pacientes viven con dolor pero las familias les acompañan en ese dolor”, recalcó.

HUMANIZAR LA ATENCIÓN

En este sentido, Paloma Casado remarcó que “es fácil obtener datos sobre el dolor en el aspecto biológico, pero es muy complicado monitorizar a un paciente para saber si se hace bien o no su abordaje. Lo que es fundamental es saber qué le importa al paciente y tender más a una medicina no tan paternalista sino más participativa”.

Las cuatro expertas estuvieron de acuerdo en escuchar las necesidades de los pacientes con dolor crónico. En este sentido, María Madariaga explicó que los pacientes “piden que aliviemos su dolor para poder incorporarse a su vida diaria. El dolor crónico precisa de un tratamiento multidisciplinar farmacológico y psicosocial”.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

La pandemia de la Covid-19 ha venido acompañada de la necesidad de utilizar nuevas tecnologías para desarrollar una formación online, ya que “un paciente formado tiene mejor salud”, afirmó Madariaga. “El conocimiento te ayuda a elegir mejor. Sin embargo, este campo aún es muy mejorable”.

Por su parte, Fernández-Lasquetty defendió el contacto del paciente con el paciente, es decir, “la persona con dolor con la persona con dolor porque no pueden salir a la calle o ir al trabajo”. Por ello, explicó que Internet se ha convertido en una ventana para ellos que les permite compartir su experiencia con iguales.

Asimismo, Manuela Monleón subrayó que “hay que acoplar esa tecnología a la situación del paciente porque a veces ofrecemos teleasistencia y el paciente puede no estar en las mejores condiciones para utilizarlo y requieran una consulta presencial. De hecho, nunca debemos dejar de tocar al paciente y tener en cuenta sus necesidades”.

Añadió que las tecnologías también permiten la comunicación entre los profesionales de un equipo multidisciplinar, es decir, el equipo hospitalario y el de Atención Primaria. De esta forma, destacó, “el paciente sabe que le van a tratar los mismos profesionales”.

Esta idea también la defendió Paloma Casado, quien señaló que la pandemia “nos ha enseñado a utilizar las herramientas telemáticas para comunicarnos con los pacientes pero también para comunicarnos entre nosotros y esto debería quedarse”.

Además del uso de las nuevas tecnologías, las cuatro expertas en dolor coincidieron en que hay pacientes que deben verse de forma presencial para diagnosticar esta enfermedad.

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