Un país cercado por las barreras arquitectónicas

Fecha

26/04/2022

Medio

ABC

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En España, más de 9 millones de edificios están destinados a viviendas y un 63% de ellos no son accesibles de la calle al portal por la presencia de escaleras en este punto, según uno de los últimos informes de Fundación Mutua de Propietarios sobre Accesibilidad en la Vivienda. Además, un 59% de los inmuebles de viviendas tiene escalones antes de llegar al portal, y sólo un 28% cuentan con rampa y un 4% con plataforma elevadora. Más de 1,8 millones de personas con movilidad reducida (74%) precisan de ayuda para salir de sus casas y alrededor de 100.000 personas (un 4%) que no disponen de esta ayuda no lo hace nunca. «Empezamos a medir la accesibilidad de los edificios en 2018 y solo el 0,6% era universalmente accesible. Desde entonces vemos que a nivel social hay un poco más de empatía y concienciación», explica Laura López, directora de la Fundación Mutua de Propietarios.

Entre las medidas adoptadas para mejorar la accesibilidad en los edificios se encuentran «la instalación de un ascensor en el hueco de la escalera o adosado a una pared exterior, modernizarlo para aumentar el espacio interior hasta un 50% o poner puertas automáticas de cabina accesibles para facilitar la entrada y salida de los pasajeros que utilizan silla de ruedas o empujan un cochecito», explica Fernando Muñoz, director de Mantenimiento de KONE Ibérica. También accesorios como barandillas y espejos que proporcionan apoyo y ayudan a mejorar la visibilidad, la inclusión de señalización en braille y anuncios de audio que «ayudan a las personas con discapacidades auditivas y visuales» o automatizar la puerta de entrada al edificio y conectarla con la llamada del ascensor, «para facilitar el acceso a personas mayores o con movilidad reducida», añade.

Para que estas medidas se lleven a cabo es necesario que los propietarios de los edificios sean conscientes del problema. Para ello, desde la Fundación Mutua de Propietarios se ha creado Zero Barreras, la primera aplicación para dispositivos móviles que permite de forma sencilla medir el grado de accesibilidad de cada uno de los elementos comunes de un edificio, identificando de una forma sencilla cuáles son las barreras arquitectónicas a las que se debe enfrentar una persona con movilidad reducida al acceder a su finca. Se han utilizado últimas tecnologías como la inteligencia artificial o el ‘machine learning’ para que de forma intuitiva el usuario tome datos reales sobre la accesibilidad de su propio edificio y puede conocer el resultado al instante. «Es una aplicación gratuita, útil para las comunidades de vecinos», resalta López.

Conocidos los problemas, es posible acceder a ayudas para subvencionar parte de estas adaptaciones. El Plan Estatal de Vivienda 2022-2025 incluye el Programa de mejora de la accesibilidad en y a la vivienda, con 1.443 millones de euros para subvenciones que se gestionana a través de las autonomías. No obstante, la actuación que se realiza debe mejorar la eficiencia energética del edificio al menos un 30% y solo después de demostrar este dato se recibe el dinero.

Nuevas iniciativas

La innovación cumple un papel fundamental en la mejora de la accesibilidad de los edificios. «La conectividad integrada es una auténtica revolución en cuanto al funcionamiento de los ascensores en los edificios inteligentes del futuro. Gracias a esto, el ascensor ya no es una simple caja que nos sube y baja de un piso a otro, sino una plataforma dinámica en la que se puede interactuar y que además puede comunicarse con otros dispositivos del edificio adaptándose a las necesidades de cada individuo», recuerda el responsable de KONE. El hecho de que un ascensor esté equipado con conectividad integrada significa que se puede vincular a un dispositivo, por ejemplo, «para que vaya a la planta en la que tenemos que cogerlo y que nos lleve a la planta destino sin tener que pulsar botones y todo ello mediante una aplicación móvil, facilitando de esta manera el acceso, en particular, a personas con movilidad reducida o discapacidad visual», matiza.

También resultado de la innovación es la rampa 3D, una solución creada por Sensedi de la mano de la Fundación Mutua de Propietarios. «El objetivo es que resulte muy fácil obtener una rampa, que no necesite obras y que sea sencillo», explica Pedro Maqueda, consejero delegado de Sensedi. A partir del envío de fotografías del espacio donde se quiere instalar la rampa se fabrican las piezas en impresoras 3D y se procede al montaje en el propio edificio. «Lanzamos el proyecto piloto en 2020 y está funcionando muy bien, ahora tenemos otras porterías candidatas y estudiamos varias potenciales rampas. El reto que teníamos era la impresión a gran escala para uso urbanístico, utilizando materiales resistentes», puntualiza Maqueda.

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