Turismo accesible, derecho y negocio

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Más del 90% de los agentes turísticos no contemplan aún la accesibilidad en su oferta de productos y servicios, o lo que es lo mismo, sólo el 10% de los destinos turísticos europeos se pueden considerar accesibles. Numerosos expertos y personas implicadas en la lucha por lograr un turismo para todos, apuntan a la necesidad de asumir compromisos, impulsar el turismo colaborativo y aprovechar las nuevas tecnologías antes de que las mismas abran más brechas para el sector de la discapacidad.

Hace escasas semanas se celebraba en Madrid el ‘V Congreso Internacional de Turismo y Tecnología para Todos’, organizado por Fundación ONCE. Para esta entidad, el turismo se ha convertido en un fenómeno social de extraordinaria importancia que moviliza a millones de personas en todo el mundo, por ello, es un bien social que debe estar al alcance de todos los ciudadanos, sin que ningún grupo de población pueda quedar excluido. Sin embargo, tal y como se destacó en dicho congreso, para la mayoría de las personas con discapacidad es un bien inaccesible o muy costoso.

Las personas con discapacidad participan cada vez con mayor frecuencia en actividades turísticas como consecuencia de su creciente grado de inclusión económica y social, sin embargo, las barreras persisten e impiden ese acceso regular y normalizado a los bienes y servicios turísticos. La supresión o atenuación de estas barreras, a juicio de Fundación ONCE, viene exigida por el principio de igualdad de derechos y oportunidades y supone, además, una medida eficaz para incorporar a nuevos grupos de ciudadanos al turismo, contribuyendo así al crecimiento económico.

Alberto Durán, vicesecretario ejecutivo de Fundación ONCE, entiende también que las personas con discapacidad suponen un nicho de negocio que no puede pasar desapercibido para el sector turístico y tecnológico y que el objetivo es que día a día más compañías vean esta dimensión en su totalidad: “que piensen en el cliente, en el usuario, en el consumidor”. “El turismo y la tecnología accesible es una cuestión de derechos, responsabilidad y negocio. Exijámoslo porque es posible, a veces lo único que hay que cambiar es la mentalidad”, concluye.

Para Pilar Villarino, directora ejecutiva del CERMI, hay que destacar tres ideas en este sentido: que el turismo inclusivo es un derecho irrenunciable; que es una de las principales fuentes de riqueza del país y como tal obliga a tener una oferta de destinos accesibles e inclusivos, y que las TIC han de ser una puerta para la inclusión.

Del fracaso al turismo colaborativo

Ivor Ambrose, director ejecutivo de la Red Europea para el Turismo Accesible (ENAT), asegura que una enorme cantidad de proveedores turísticos continúan sin ofrecer productos y servicios accesibles para las personas con discapacidad, a pesar de que “cada vez existe una mayor demanda de turismo accesible, pero hay muy poca oferta, lo que supone un fracaso del sector”. Es necesario, a su juicio, tener más en cuenta la demanda de productos y servicios turísticos accesibles y adecuar la oferta existente a dicha demanda. Para ello, estima esencial “crear un turismo no solo accesible sino también asequible, ya que siempre da la sensación de que el turismo accesible será más caro”.

Katerina Papamichail es arquitecta experta en accesibilidad de ENAT y lidera el proyecto ‘panthou.org’, un directorio gratuito y de código abierto sobre el turismo accesible en Europa que cuenta ya con más de 500 proveedores registrados. Según esta experta: “El diseño universal es fácil de conseguir, pero los arquitectos no cuentan actualmente con la formación necesaria. La accesibilidad debe llegar de manera sencilla y formar parte de la cultura de los técnicos, en particular, y de la sociedad, en general”, comentó.

Martin Heng, responsable de viajes accesibles de Lonely Planet, la editorial de viajes más importante del mundo, pone un especial énfasis en los requerimientos básicos del turismo accesible y colaborativo y afirma que “es imprescindible comunicar que un destino es accesible, ya que, de lo contrario, las personas con discapacidad no acudirán al mismo”. Asegura, además, que desde la web de la editorial se han realizado más de 11.000 descargas de información sobre viajes accesibles. Algo que él considera lógico por parte de las personas con discapacidad ya que, en muchos casos, necesitan una mayor planificación para emprender un viaje.

Insistiendo en el turismo colaborativo, Martyn Sibley, co-editor de la web Disability Horizons, explica que gracias a la dinámica que se sigue en su portal, las personas con discapacidad pueden contar con información fiable para poder organizar la logística y, finalmente, realizar un viaje. “En el blog, tenemos muchos escritores y cada artículo que publicamos emana de la comunidad de personas con discapacidad”, señala. Martyn Sibley se muestra satisfecho por haber logrado uno de los objetivos de su blog, Disability Horizons, que era el de “inspirar a otras personas con discapacidad para que pudieran ver que era posible viajar”.

Por su parte, Francisco Javier Aragón, de la Universidad Camilo José Cela, define la economía colaborativa como “un sistema basado en compartir e intercambiar bienes y servicios entre particulares utilizando la tecnología moderna por medio de plataformas digitales que ponen en contacto a una persona con otra para que acuerden la actividad a desarrollar”. En el caso del turismo, Aragón explica, sin embargo, que en el turismo colaborativo no se exigen los mismos requisitos legales que a otros proveedores y en este terreno, “el usuario queda desprotegido, por lo que es necesario regular y sacar normas adelante”.

La oportunidad de la tecnología

“La accesibilidad es una cuestión de valores, compromiso y ética”, asegura José Ángel Preciados, director general de Ilunion Hotels. Todo ello, acompañado además de un buen uso de las tecnologías, fortalece y refuerza el concepto de turismo para todos. Preciados destaca por ello la importancia de la tecnología no solo como una herramienta para competir en el mercado, sino también por sus “valores emocionales”, ya que, sirve para facilitar tanto la inclusión laboral de las personas con discapacidad como la atención a los clientes.

El responsable de Ilunion Hotels insiste también en la escasa accesibilidad del turismo afirmando que el sector hotelero español está en general “muy al margen de la accesibilidad, un compromiso que para Ilunion Hotels resulta más fácil debido a su pertenencia al grupo de empresas de la ONCE y su Fundación”. “Nuestra cadena hotelera se ha convertido en punta de lanza tanto de la accesibilidad universal como de la inclusión laboral de las personas con discapacidad”, asegura.

Ilunion cuenta en la actualidad con dos hoteles gestionados como Centros Especiales de Empleo, “que compiten con grandes marcas”. “Creemos que este modelo tiene que seguirse y copiarse porque aporta valor”, afirma. Apunta también que Ilunion Hotels es “la única compañía hotelera certificada en accesibilidad universal, según la norma UNE 170001 y en sostenibilidad medioambiental, con el sello Q sostenible”.

En el ‘V Congreso Internacional de Turismo para Todos’ se debatió también el futuro de las ciudades inteligentes y la necesidad de que sean de verdad inteligentes, que sean plenamente accesibles. Así, David Banes, del Qatar Assistive Technology Center, explica que en su país trabajan en el proyecto de ciudad con la intención de hacerlo posible en el año 2022. Sin embargo, según este experto, es posible planificar una ciudad accesible para el futuro, “aunque no será fácil; para dentro de diez años también hay que anticipar las necesidades que existirán dentro de esos años… tenemos que empezar a preguntarnos cómo serán las ciudades del futuro”. Otro aspecto que se plantea es cómo llevar las tecnologías al mundo físico en lugar del mundo interactivo. En cualquier caso, ve crucial la necesidad de “tomar decisiones duras para decidir en dónde vamos a invertir nuestro tiempo y financiación para conseguirlo”.

La técnico de accesibilidad de Fundación ONCE, Natalí González, explica que el objetivo del proyecto de vigilancia de tecnología accesible “consiste fundamentalmente en buscar información sobre investigación y desarrollo, encaminada a mejorar la calidad de vida de las personas”, y destaca la necesidad de “tomar decisiones estratégicas cada vez más arriesgadas”. Para González, se trata de contar con información relevante y objetiva para “tomar decisiones con el menor riesgo posible en el mercado”.

Alejandro Gutiérrez, de I love the world, habla sobre el uso de drones con aplicaciones turísticas: “Está habiendo una revolución en lo que es la realidad virtual, en el acceso a vivir experiencias que en otras situaciones una persona no podría vivir”. Para él, el uso de los drones permite transmitir una experiencia en primera persona, es algo que “cambiaría el lenguaje audiovisual”.

Entre otros expertos que participaron en este congreso, se encontraba el director de Tecnología y Desarrollo de Negocio de la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur), Enrique Lancis, que afirma que cada destino es único e incorpora la accesibilidad de una forma diferente, pero la accesibilidad es “un derecho universal”. Por su parte, el director del Área de Arquitectura, Urbanismo y Transporte de Ilunion, José Luis Borau Jordán, entiende que “la inteligencia de un destino debe medirse más allá de cuestiones tecnológicas; deberá dar un requisito básico de calidad, que ofrezca condiciones de igualdad, de accesibilidad”, y remarca la necesidad de que la accesibilidad tiene que estar presente como una norma básica.

(Reportaje publicado en ‘cermi.es’ 186)

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