Señalan la mayor vulnerabilidad de las mujeres sordas frente a la violencia machista

Fecha

27/11/2022

Medio

Todo Disca

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Desde la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) han denunciado una mayor vulnerabilidad de las mujeres sordas frente a la violencia machista. «A la discriminación por ser mujer, se suma la discriminación por ser persona sorda y por encontrarse en una sociedad que genera desigualdades», señalan.

Así lo ha asegurado la entidad a través de un manifiesto elaborado con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Dicho comunicado reivindica que se visibilice la realidad a la que se enfrentan las víctimas sordas. «La gran mayoría de las situaciones de violencia machista hacia estas mujeres ni se conocen, ni se reflejan en las estadísticas».

La CNSE considera una prioridad que se garantice la accesibilidad de los recursos de apoyo y servicios de atención para las víctimas de violencia machista. Para ello, solicita la eliminación de las barreras existentes, ya sea a la hora de formular una denuncia en dependencias policiales, de recibir atención sanitaria y psicológica, o cuando llegue el momento de ingresar en una casa de acogida o de asistir a juicios y vistas preliminares: «Asegurar la presencia de intérpretes de lengua de signos y de mediadoras sordas ha de ser una constante cuando la que pide ayuda es una mujer sorda maltratada».

Asimismo, apremia a los 112 autonómicos a ofrecer atención directa en lengua de signos. Todo ello mediante el servicio de videointerpretación para personas sordas SVIsual, tal y como ya hacen el 016, el 062 y el 091. «Urge salvaguardar la integridad y seguridad de las victimas sordas sea donde sea que llamen y sea de donde sea que vivan».

«Es importante aprender a identificar este tipo de violencia y saber cómo enfrentarla»

Otra de las cuestiones que reivindica la CNSE es la creación de protocolos de actuación coordinada entre todos los profesionales que trabajan con mujeres sordas maltratadas para evitar posibles violencias institucionales y secundarias.

De hecho, desde la entidad abogan por impulsar una formación permanente acerca de la realidad de las personas sordas por parte de los equipos profesionales que desarrollen su actividad en el ámbito sociosanitario, fuerzas de seguridad, instituciones penitenciarias y juzgados. «Para proteger a una víctima sorda, es fundamental identificar cuáles son sus necesidades, brindarle apoyo y confianza, y no poner en duda su credibilidad».

A ello contribuiría, según apunta la CNSE, la difusión entre la infancia y la juventud sorda. Además, en todos los sectores de la población en función de sus características, de contenidos de prevención contra el acoso, el abuso y la violencia machista en formatos accesibles. «Es importante aprender a identificar este tipo de violencia y saber cómo enfrentarla».

Una medida, la de contar con adaptaciones como la lengua de signos y el subtitulado, especialmente necesaria en materia de reeducación en los centros penitenciarios. Todo ello para “evitar conductas reincidentes por parte de los agresores sordos que cumplen condena”.

Por último, la CNSE ha exigido el mantenimiento de las ayudas económicas dirigidas tanto a su plataforma ALBA de atención e información sobre la violencia de género, como a los servicios de asesoramiento a las víctimas sordas que prestan las entidades de la red asociativa, para que puedan seguir socorriendo a estas mujeres y a su entorno familiar: “Son las que mejor conocen la comunidad sorda y su diversidad”.

Noticia de Manuel J. Ruiz Berdejo López.

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