Personas con daño cerebral reclaman una plan nacional para garantizar su inclusión laboral

Fecha

29/11/2018

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La Federación Española de Daño Cerebral (Fedace) reclamó hoy una estrategia nacional para garantizar la inclusión laboral y la calidad de vida de las personas con daño cerebral y sus familias. Esta petición se produjo en la lectura del manifiesto elaborado con motivo del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido (DCA), que se celebra el 26 de octubre, jornada en la que se presentó también la `Guía Metodológica de Intervención y Buenas Prácticas para la Inclusión Sociolaboral de las Personas con DCA’.

El manifiesto recoge que 420.000 personas en España viven con daño cerebral e indica una serie de requisitos que se deben dar para “mejorar la calidad de vida de las personas con daño cerebral”. El primero de ellos es la aprobación de una estrategia nacional para “coordinar los recursos y ayudas sanitarias y sociales que tienen las personas con daño cerebral”, como las ayudas a domicilio o las pensiones.

Asimismo, se pide la creación de un “censo de personas con esta lesión con el objetivo de identificar el número y las necesidades” de las mismas. El documento también reclama “incluir a las familias como destinatarias de las ayudas en la atención del daño cerebral”, según Teresa Fernández, del Real Patronato sobre Discapacidad, quien leyó el manifiesto.

MAS RECURSOS

La secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana Lima, declaró que los datos reflejan la necesidad de “dotar de herramientas y recursos para que estas personas puedan entrar y mantenerse” en el mundo laboral.

A la jornada también asistió el vicepresidente ejecutivo de la Fundación ONCE, Alberto Durán, quien declaró que “cada caso es diferente” y que “difícilmente se puede afrontar algo que no se conoce”, por lo que agradeció el trabajo de los profesionales sanitarios y sociales que intervienen cada día en la visibilización de esta realidad.

El daño cerebral se caracteriza por causar discapacidad de forma repentina y afecta a unas 104.000 personas al año. Se produce después de una lesión en el cerebro, como un ictus o un traumatismo craneoencefálico, y las consecuencias pueden ser tan variadas como las propias funciones cerebrales, por lo que pueden causar problemas físicos, cognitivos, en la comunicación, alteraciones sensoriales, emocionales y en la personalidad, según indicó durante la jornada el presidente de Fedace, Luciano Fernández.

Fernández también afirmó que aunque la conciencia social es que estas personas “están protegidas y no contribuirán al sistema, sino que dependerán de él”, algunas de las personas con daño cerebral sí que serán dependientes “debido a las secuelas”, pero otras podrán contribuir “si se entrenan sus habilidades conservadas”.

GUIA DE INCLUSION LABORAL

Según indicó la investigadora social y consultora de la `Guía Metodológica de Intervención y Buenas Prácticas para la Inclusión Sociolaboral de las Personas con DCA’ Martha Quezada, este documento pone el acento en las capacidades antes que en las limitaciones de las personas con daño cerebral; “considera necesidades de apoyo según las secuelas de cada persona” y ofrece “pautas y herramientas de intermediación laboral y seguimiento en la incorporación y el mantenimiento del puesto de trabajo”.

Para la elaboración de esta guía participaron durante casi un año diferentes asociaciones ligadas al daño cerebral de distintos lugares de España. La guía es un resumen de un estudio que se puede encontrar en el Centro Español de Documentación sobre Discapacidad (Cedd) y en sus correspondientes sitios webs: `www.cedd.net‘ y `www.fedace.org‘.

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