Otra vez Jim Carrey y los Farrelly

Fecha

27/06/2000

Medio

COLPISA

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Jim Carey vuelve a estar en el primer plano de la actualidad tras el estreno de "Me, Myself and Irene", película que han dirigido los hermanos Farrelly, especialistas en comedias de humor soez como "Dos tontos muy tontos" o "Algo pasa con Mary". El filme ha recaudado casi 25 millones de dólares en sólo dos días en cartel, cifra que vuelve a confirmar a Carrey como uno de los actores más taquilleros de los últimos años. La Alianza Nacional por los Enfermos Mentales (NAMI) ha hecho pública su protesta por considerar a "Me, Myself and Irene" una película de "ignorancia grosera cargada de insensibilidad con las personas con problemas mentales y con sus familiares". "Me, Myself and Irene" es una comedia que han dirigido los hermanos Farrelly y que protagoniza James Carrey en el papel de un policía que sufre de doble personalidad esquizoide.
Quejarse es algo que en Hollywood han venido haciendo con insistencia muchos grupos, desde los afro-americanos a las feministas, desde los gay hasta los minusválidosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas con discapacidad en su lugar.. Y las quejas de la NAMI han hecho que Carrey se ponga serio por una vez en su vida y haya afirmado: "Todo el mundo tiene derecho a quejarse, pero creo que en este caso se trata de una queja injustificada porque si nos reímos de las personas que tienen problemas mentales lo hacemos siendo muy conscientes de que no le faltamos el respeto a nadie". El actor de las muecas exageradas cree que la corrección política llevada a su máximo extremo acabaría con el humor: "Si a todos nos diera por ponernos susceptibles entonces tendríamos que prohibir el humor". A los críticos americanos lo que les parece es que el problema de "Me, Myself and Irene" no está en burlarse de un esquizofrénicoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con esquizofrenia en su lugar. sino en hacerlo de la forma tan grotesca con la que lo han hecho estos dos hermanos que alcanzaron la gloria con "Dos tontos muy tontos", y sobre todo con "Algo pasa con Mary".
A los Farrelly se les atribuye haber puesto de moda el humor soez -humor de taza de water- y abundan ahora por su culpa las películas que se dedican a encadenar chistes de mal gusto logrados a base de flujos corporales, onanismo o escatología. Eso sí, también conviene reconocerle a los Farrelly que en sus películas hay al menos una interesante tendencia a poner al público del lado de los perdedores y los fracasados, o sea de aquellos que por lo general en las películas de Hollywood casi nunca adquieren relieve alguno, eclipsados siempre por héroes sin tacha.
Algo raro está pasando en el cine americano cuando incluso la reina de la comedia romántica, Meg Ryan, esa rubia encantadora y siempre risueña que ha venido encarnando a la chica con la que todos los ciudadanos de los Estados Unidos quisieran casar a sus hijos, manifiesta abiertamente estar deseando hacer una comedia de humor negro al estilo de los Farrelly.
"Me, Myself and Irene" ha interesado enormemente al público americano, que durante el pasado fin de semana ha llenado las salas donde se proyectaba la película. Sin embargo todo el mundo coincide en señalar que el filme está muy lejos de alcanzar el gran nivel cómico logrado por "Algo pasa con Mary", una de las mejores comedias producidas en Hollywood durante los últimos años. "Me, Myself and Irene" es sobre todo un vehículo para que Jim Carrey manipule su rostro y su cuerpo en una absurda galería de retorcimientos exagerados. En el papel de un policía esquizofrénicoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con esquizofrenia en su lugar., el comediante ha podido sacar a relucir toda esa gama de gestos que le ha hecho tan repelente para algunos y tan fascinante para otros.
En los últimos dos años, Jim Carrey ha evolucionado de la comedia dirigida al público juvenil a una mucho más adulta y sofisticada, con títulos bendecidos por la crítica Internacional, caso de "El show de Truman" y "Man on the Moon", películas con las que ganó sendos Globos de Oro y que estuvieron a punto de llevarle a las nominaciones de los Oscars.
Carrey no niega que su inclinación por la comedia le viene de los momentos depresivos por los que pasó en sus años de adolescencia. El humor es para él, como ocurre con casi todos los grandes humoristas, algo así como la mejor forma de terapia para afrontar la vida, que en estos momentos le sonríe como nunca puesto que estos días disfruta de un caluroso y muy retratado por la prensa romance con Rene Zellweger, su compañera de reparto en "Me. Myself and Irene".

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