Los neurólogos quieren predecir la respuesta al tratamiento de la esclerosis

Fecha

05/03/2011

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Identificar nuevos marcadores biológicos que permitan prever cómo va a responder a un determinado tratamiento un paciente de esclerosis múltiple es uno de los retos que se plantean los neurólogos especializados en esta enfermedad, que se calcula que padecen entre 30 y 40.000 españoles.

De los denominados biomarcadores en el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la esclerosis se habla hoy en el congreso médico que se celebra en La Llotja de Lleida y que reúne a unos 70 especialistas de toda España y Estados Unidos.

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que suele presentarse en adultos jóvenes y cuya su evolución es totalmente impredecible, por lo que en unos casos permite realizar una vida prácticamente normal, mientras que en otros provoca una discapacidad progresiva.

El coordinador de estas jornadas, el doctor Luis Brieva, jefe de Neurología y coordinador de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, ha explicado a Efe que no existe cura para la enfermedad, por lo que a día de hoy los tratamientos disponibles están orientados a espaciar los brotes y reducir su agresividad.

La esclerosis afecta a cada persona de distinta manera y diferente también es la respuesta de cada paciente a un mismo tratamiento.

Según Brieva, existen fármacos de primera, segunda, tercera y cuarta línea, según su agresividad, y, una vez diagnosticada la esclerosis, se suele empezar a tratar con la medicación más “suave”.

Si los neurólogos observan que la enfermedad avanza y que el paciente sufre nuevos brotes, se va subiendo de nivel farmacológico, a la vez que los efectos secundarios son cada vez mayores.

El doctor afirma que los tratamientos son más eficaces cuanto más precoz sea el diagnóstico de la enfermedad y que conforme la persona va sufriendo más brotes la efectividad disminuye.

De ahí la importancia de que se trate a la persona con la medicación adecuada y de saber de antemano, en la medida de lo posible, cuál va a ser la respuesta del enfermo al tratamiento farmacológico.

“Si nos lo pensamos demasiado tampoco somos útiles y se van sumando efectos secundarios”, comenta el responsable del Arnau de Vilanova.

Es por ello que uno de los objetivos principales de los neurólogos es identificar aquellos biomarcadores, presentes por ejemplo en la sangre o en el líquido cefalorraquídeo, que permitan a los médicos predecir si un fármaco va a ser eficaz en una persona o por contra el tratamiento va a fracasar.

“Conforme vamos conociendo nuevos medicamentos vamos siendo más selectvos, pero falta conocer qué pacientes van a responder a qué tratamiento de forma específica”, subraya el doctor Luis Brieva.

Aunque aún quedan muchos interrogantes por aclarar sobre la esclerosis, entre ellos el principal, que es cuál es su origen, este experto confía en que en los próximos años se logre hallar una cura a la enfermedad.

Hasta que este día llegue, la esperanza sigue depositada en desarrollar un medicamento o una combinación de ellos que inactive la enfermedad y frene su evolución.

En España, uno de los centros de referencia en la investigación sobre esta enfermedad es el Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CEM-CAt), que dirige el doctor Xavier Montalbán en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Precisamente, el doctor Montalbán lidera un estudio internacional que trata de esclarecer si la ingesta de determinados lípidos tiene beneficios en el tratamiento de la esclerosis.

La investigación se halla actualmente en fase II y se espera que los resultados del ensayo se puedan publicar a finales de este mismo año.

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