Los jóvenes españoles ven la discapacidad como algo "lejano" y "ajeno" pero creen necesario avanzar hacia la integración

Fecha

Medio

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Los jóvenes españoles sin discapacidad, en términos generales, contemplan el mundo de la discapacidad como algo "extremadamente lejano y desconocido" hasta el punto de ser percibido como "un mundo paralelo al propio", según las conclusiones del informe ‘Percepciones de los y las jóvenes en torno a la integración social y laboral de las personas con discapacidad’, elaborado por la FAD con la colaboración de Fundación ONCE.

Aún así, creen que es necesario "profundizar y desarrollar aún más en las responsabilidades colectivas al respecto" para avanzar hacia la integración en la sociedad de las personas que tienen alguna discapacidad, según concluye el estudio.

Los responsables de la investigación han explicado que el documento, presentado este jueves, pretende ser "una primera aproximación" de carácter cualitativo a la mirada que los jóvenes españoles tienen acerca de la discapacidad. Para llevar a cabo el estudio, han recogido las impresiones de jóvenes de entre 20 y 29 años en Valencia, Sevilla y Madrid, mediante cinco grupos de trabajo.

Así, las opiniones más frecuentes de jóvenes de esta franja de edad tienden a identificar la discapacidad eminentemente con la discapacidad mental y con aquellos referentes que "aglutinan una gran cantidad de dificultades para el desarrollo de las personas".

De hecho, la perspectiva acerca de las limitaciones físicas como discapacidades tiende más bien a la proyección de la discapacidad física transformada en oportunidad para "alcanzar algo así como una megacapacidad para conseguir todo lo que uno se proponga".

De todos modos, reconocen que desde su perspectiva, la discapacidad aparece vinculada a una pérdida de capacidades que, para ellos, son "clave para que su vida sea satisfactoria", especialmente desde el punto de vista de la autonomía personal. De hecho, consideran que la discapacidad constituye de algún modo una "injusticia" para quienes la padecen y que les obliga a vivir "una vida que no es libre" y "cargada de desventajas", según el documento que recoge el informe.

En cuanto a su visión sobre la integración, creen que la sociedad española "ha avanzado" en la consideración de la discapacidad aunque todavía existe "un gran número de elementos" que condicionan las posibilidades en su día a día y su participación efectiva en el día a día de la sociedad.

BARRERAS DE COMUNICACION

Entre estos obstáculos, figura, a juicio de los investigadores de la FAD, las dificultades de comunicación que se derivan del desconocimiento generalizado acerca de la discapacidad.

"Esta percepción proyecta la posición propia, en la que el desconocimiento y la distancia respecto a realidades concretas prejuicia esas dificultades estableciendo un obstáculo inicial en la comunicación –explican–.

La actitud puede referirse a muchos extremos diferentes, pero el primero, el más básico, se centra en el momento del encuentro, para el que los y las jóvenes sienten no tener referencias claras o pautas de comportamiento".

De hecho, aseguran que, en algunos casos, las barreras de comunicación a nivel básico "se convierten en una barrera insalvable", dado que llevan a "disociar las necesidades sociales y las necesidades personales de las personas con discapacidad de las que se consideran propias" debido a esa "lejanía" con la que perciben el "mundo de la discapacidad".

En todo caso, desde el punto de vista laboral, la conclusión de los jóvenes es que, si las personas con discapacidad cuentan con las ayudas necesarias adaptadas a su situación particular (como la accesibilidad de los espacios y medios técnicos del trabajo) "no existen problemas para que una persona con discapacidad pueda desarrollar sus tareas de forma efectiva y eficaz, al menos como cualquier otra, e incluso mejor".

Aún así, cuando se les pregunta por quién tiene la responsabilidad a la hora de avanzar en la integración de las personas con discapacidad, la respuesta generalizada se corresponde con la que, a juicio de los investigadores, "se ajusta tópicamente a cualquier problema": "La responsabilidad es de la educación, de los gobiernos, de los medios de comunicación y, en último extremo, de todos".

"Sea cual sea la mirada que se aplique, los y las jóvenes creen que es necesario profundizar y desarrollar aún más en las responsabilidades colectivas al respecto. Señalando a todos los agentes y responsables sociales, desde los gobiernos a los medios de comunicación; desde la escuela al conjunto de los ciudadanos", concluye el documento.

Quizás te interese:

¿Quieres recibir noticias en tu email?