La tasa de actividad laboral del colectivo con discapacidad es del 32,2%, casi 40 puntos menos que el resto de población

Fecha

21/06/2012

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La tasa de actividad laboral del colectivo con discapacidad es de 32,2 por ciento, casi 40 puntos por debajo de la población sin discapacidad, según la ampliación de la estadística del Instituto nacional de Estadística ‘El Empleo de las personas con discapacidad (EPD)’, publicada en diciembre de 2011, con datos de 2010.

En ese año, había un total de 1,17 millones de personas con certificado de discapacidad en edad laboral –de 16 a 64 años–, lo que supone un 3,8 por ciento de la población total en edad laboral. El 27,7 por ciento de las personas con certificado estaban ocupadas, y, de éstas, menos de la mitad (38,2%) eran mujeres.

Además de por la condición de género, la participación en el mercado laboral estaba determinada también por el tipo de discapacidad: las personas con deficiencias auditivas presentaban mayores tasas de actividad (58,2%), que aquellas con una discapacidad intelectual (24,9%).

La tasa de actividad también depende del grado de discapacidad, de forma que las personas con un nivel menor (inferior al 45%) presentaron una actividad de en torno al 55 por ciento frente a las que presentaban un grado mayor (75%), cuya tasa de actividad disminuye hasta el 14,3 por ciento.

Durante 2010, el 25,3% de las personas con discapacidad ocupadas que cotizaron a la Seguridad Social tuvo algún tipo de deducción en las cotizaciones, siendo la contratación por cuenta ajena la que estuvo más favorecida, pues estas deducciones por los trabajadores asalariados (25,8% las tuvieron) que sobre los trabajadores por cuenta propia (21,4%). En 2010, el 25,6% de los asalariados con discapacidad fueron contratados bajo la modalidad de contrato específico de discapacidad.

El 2,1% de los asalariados que trabajaron en empresas ordinarias de 50 o más trabajadores tenían una discapacidad reconocida. Este porcentaje se situó en el 1,8% en el caso del sector privado, por debajo del 2,0% de cuota de reserva legalmente establecida.

En el sector público, teniendo en cuenta que los datos excluyen a los funcionarios que cotizan a las mutualidades y que parte de las plazas reservadas no se cubren, el porcentaje de personas con discapacidad alcanzaba el 2,7%, superior a la cuota de reserva de empresas, pero inferior a la reserva legal del 5% de convocatorias en puestos de la Administración Pública.

El 15,1% de los asalariados con discapacidad trabajaron en Centros Especiales de Empleo (CEE) en 2010, donde el porcentaje de mujeres fue de 14,2% frente al 15,6% de los hombres. Esta diferencia se hizo más notable en el colectivo de menos de 45 años, donde dos de cada 10 trabajó en un CEE, cifra que se reduce a la mitad para los mayores de 45 años.

En términos de discapacidad, el 50,9% de las personas con deficiencia intelectual y el 27,9% de las personas con grado de discapacidad entre el 65% y el 74% que trabajaron, lo hicieron en un CEE.

PRESTACIONES PUBLICAS

El 9% de personas en edad laboral percibió una prestación en el año 2010. En el caso de las personas con discapacidad, el sistema público de prestaciones benefició a casi 60 de cada 100 (663.800 personas). Además, se identifica que el 28,7% de estas personas (121.500) permanecían laboralmente activas.

Entre las personas con discapacidad perceptores de prestaciones, el 82% (544.400) recibió la prestación debido a una incapacidad. Por su parte, el 3,2% (21.200) de las personas con discapacidad que percibieron alguna prestación lo hizo exclusivamente en términos no contributivos, es decir, sin haber cotizado previamente por ellas.

El INE destaca en este documento la presencia en el mercado laboral de personas que se encuentran en situación de discapacidad y dependencia.

En 2010, el 3,4% de las personas laboralmente activas y con discapacidad eran personas en situación de dependencia. Y el 7,6% de las personas con discapacidad y en situación de dependencia estaban activas.

Aunque el número de personas con discapacidad y en situación de dependencia crece según aumenta la edad, la dependencia presentaba mayor incidencia en la población joven (32% para el grupo de 16 a 24 años, frente al 12,9% para los mayores de 45 años). Atendiendo al grupo de personas con discapacidad, la dependencia tenía mas peso tanto en el caso de las personas con deficiencia intelectual (38,34%), como en el de aquellas que contaban con el grado de discapacidad más elevado (54,9%).

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