La OMS pone en marcha una iniciativa para controlar las enfermedades cardiovasculares en la Región Europea

Fecha

11/12/2022

Medio

Europa Press

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La Organización Mundial de la Salud para Europa (OMS Europa) ha puesto en marcha una nueva iniciativa para controlar la incidencia de la hipertensión y acabar con el control deficiente de la hipertensión, así como con el elevado consumo de sal en los países de la Región con la mayor carga de enfermedades cardiovasculares (ECV).

De hecho, la hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de las ECV y los accidentes cerebrovasculares, y precisamente las ECV son la principal causa de muerte en la Región de Europa de la OMS.

“Ahora debemos redoblar nuestros esfuerzos para reducir la carga de las ECV haciendo lo que sabemos que es eficaz”, ha apuntado el director regional de la OMS Europa, Hans Henri P. Kluge. “La población es cada vez más consciente de que la hipertensión provoca accidentes cerebrovasculares y cardiopatías, que a su vez, pueden causar discapacidad o muerte prematura. Nuestra dieta, y en particular el consumo de sal, es una de las principales causas de la hipertensión”, ha recordado.

Por ello, la mejor manera de mejorar el control de la hipertensión e introducir estrategias de reducción de la sal es no solo aunando diferentes disciplinas y sectores del sistema sanitario, “sino también contando con la participación de las personas que han vivido la hipertensión”, sostiene.

La probabilidad de muerte prematura por una ECV –es decir, muerte entre los 30 y los 70 años– es casi 5 veces mayor en algunos países del este de la Región que en los del oeste. En algunos países europeos, los hombres tienen 2,5 veces más probabilidades de morir prematuramente de ECV que las mujeres. Además, los hombres son menos propensos que las mujeres a adoptar comportamientos que favorezcan la salud, a tener la hipertensión bien controlada y a consumir niveles excesivos de sal.

Según los últimos datos, el consumo de sal en casi todos los países de la Región está muy por encima de los niveles recomendados. Los de la parte oriental presentan algunos de los niveles de consumo de sal más elevados del mundo y algunas de las tasas de hipertensión más altas de la región.

La gestión de la presión arterial implica cambios en el estilo de vida (dieta sana, aumento de la actividad física, evitación del alcohol y el tabaco), así como un tratamiento eficaz, apoyado por medidas del sistema sanitario como el aumento del acceso a medicamentos y dispositivos, y la mejora de la calidad y la organización de los servicios.

Reducir la ingesta de sal conlleva la correspondiente reducción de la hipertensión arterial. Decir no a la sal puede parecer una forma fácil de mejorar la salud, pero reducir el consumo de sal de una población requiere una acción integrada de la industria alimentaria, el sector de la hostelería y quienes elaboran las políticas educativas y sanitarias con los gobiernos.

El objetivo de la nueva iniciativa es reducir las desigualdades en la carga de las ECV y la prevalencia de la hipertensión arterial mediante un enfoque integrado. Esto implica mejorar el control de la hipertensión en la atención primaria y aplicar estrategias de reducción de la sal en toda la población.

Controlar al asesino silencioso

Para reducir la hipertensión arterial es necesario detectarla, tratarla y controlarla con éxito en la atención primaria mediante la aplicación de protocolos de tratamiento sencillos. También necesita un apoyo más amplio del sistema, como el acceso a los medicamentos y una atención basada en el trabajo en equipo, que incluya el asesoramiento de los profesionales sanitarios para reducir la ingesta de sal y fomentar estilos de vida saludables, así como políticas públicas eficaces para reducir el consumo de sal.

“La ‘Iniciativa Signature’ de la OMS Europa es un modelo nuevo, colaborativo, muy específico y pragmático para colaborar con países con una elevada carga de ECV a fin de codefinir y apoyar procesos adaptados a un enfoque global e integrado para transformar la salud cardiovascular”, ha explicado por su parte el director de la División de Programas de Salud por Países de la OMS/Europa, Nino Berdzuli.

“Esto significa basarse en lo que ya está en marcha, desarrollar programas de mejora de la calidad basados en datos, utilizar la salud digital para involucrar y empoderar a los pacientes, e implementar un conjunto básico de intervenciones de reducción de sal”, agrega Berdzuli.

Esta es una de las seis iniciativas emblemáticas asociadas al Consejo Asesor del Director Regional sobre Innovación para las Enfermedades No Transmisibles. Se basa en el paquete de reducción de sal que la OMS/Europa elaboró para los países de la Región en julio de 2021, que promueve la reformulación de los alimentos, el establecimiento de niveles nacionales objetivo de sal, la inclusión de la sal como criterio para la adquisición de alimentos en entornos como escuelas y hospitales, la restricción de la comercialización de alimentos poco saludables para los niños, el uso del etiquetado frontal y la participación en campañas de comunicación.

Este proyecto también refuerza la labor de la OMS para mejorar el control de la hipertensión mediante la aplicación del paquete ‘HEARTS’, que promueve el asesoramiento sobre estilos de vida saludables, los protocolos de tratamiento basados en pruebas científicas, el acceso a medicamentos y tecnologías esenciales, la gestión de las ECV basada en el riesgo, la atención en equipo y los sistemas de seguimiento.

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