La mayoría de las menores con discapacidad sufre baja autoestima e inseguridad que derivan en depresión

Fecha

10/03/2021

Medio

ABC

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Hacer una radiografía de la situación de la mujer con discapacidad para tratar de conocer sus dificultades y carencias y así diseñar políticas y fórmulas de actuación más «eficaces» desde las administraciones. Es el objetivo del estudio elaborado por el Cermi y el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad, perteneciente a la Universidad de Salamanca, que fue presentado ayer por sus principales impulsores, entre ellos, el director del citado instituto, Miguel Ángel Verdugo, y la profesora de la Usal, María Jesús Sánchez Gómez.

Entre las conclusiones de la investigación, en el que participaron 526 mujeres de Castilla y León con especial atención en el medio rural, destaca que la mayoría de jóvenes con discapacidad menores de 18 años tiene sentimientos de baja autoestima, acoso o inseguridad y estos duran hasta los 24 años. Detectarlas a tiempo es clave, según los investigadores, para evitar a partir de los 25 años problemas de depresión «u otros más serios».

Explicaron sus autores que más de la mitad de las mujeres que participó en la investigación tiene entre 35 y 64 años (el 26,58%, entre 45 y 54); el 63,2% es soltera y el 40,7, tiene hijos. Algo más de la mitad vive en entornos urbanos y seis de cada diez lo hacen en el hogar familiar. Una de las características más importantes del estudio es que alrededor del 80 por ciento de las encuestas fue contestada por las propias afectadas, la mayoría con discapacidad intelectual, seguida de la física y de problemas de salud mental. Entre los datos de las cuestionadas, los autores subrayaron el hecho de que un tercio de ellas no tenga estudios y que las tres cuartas partes perciban menos de 11.500 euros anuales.

Según expuso la profesora Sánchez Gómez, los resultados de las encuestas les hacen concluir que las mujeres encuentran los mayores escollos en la autodeterminación e inclusión, quedando en un segundo plano las relaciones interpersonales y el bienestar físico. «Su presencia en la sociedad es cada vez mayor pero no así su participación», alertó la investigadora, recordando además la dificultad que tienen de hallar un empleo, lo que deriva en que su «bienestar material» se vea «muy afectado».

Deduce también el análisis, que ha contado con la colaboración de la Gerencia de Servicios Sociales, que ven «muy beneficiosa» la figura de apoyo personal al permitirles mayor autonomía y un respiro a su familia, por lo que demandan una «mayor disponibilidad» de los asistentes personales -una figura el 60 por ciento-. No muestran una negación a la maternidad -algo más de un 40 por ciento tienen hijos-, aunque cuatro de cada diez indican que fue decisión suya no tenerlos, explicaron los autores, aunque ponen en duda hasta qué punto esta decisión pudo ser condicionada.

El análisis, que fue elaborado durante seis meses en 2019 -estaba previsto presentarlo en febrero de 2020 pero no fue posible por el inicio de la crisis sanitaria- fue conocido de primera mano por la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, que indicó la oportunidad de esta investigación para conocer las carencias que sufre el colectivo en su vida diaria: «En Castilla y León hay 85.000 mujeres con discapacidad, que se enfrentan a una triple discriminación: por ser mujer, por tener discapacidad y por vivir en el medio rural, que propicia ese aislamiento social», destacó. Por ello, insistió en la necesidad de educar en igualdad, algo que también demandaron sus autores, que abogaron por promocionar prácticas inclusivas en los centros educativos desde edades tempranas y la necesidad de sensibilizar a los profesionales del sector empresarial.

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