Investigadores presentan robot que sirve para rehabilitar miembros superiores

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La fundación Casaverde en colaboración con el Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández de Elche ha presentado hoy un robot que ayuda a la rehabilitación de los miembros superiores de las personas que han sufrido daños neurológicos o físicos.

Durante el curso de verano “Neuro-rehabilitación y dependencia” que organiza la Universidad Complutense de Madrid, los investigadores españoles han presentado este proyecto llamado AUPA, que se ha desarrollado durante los dos últimos años y que ha contado con un presupuesto de 287.766 euros.

El robot AUPA es capaz de aprender y reproducir con “rigor” los movimientos que realizan los terapeutas para rehabilitar a sus pacientes a través de dos brazos articulados, de manera que, según la fundación Casaverde, permitirá avanzar “considerablemente” en la efectividad de los tratamientos aplicados.

El prototipo dispone, además, de incentivos visuales y sonoros a través de un sistema de realidad virtual que sirve para motivar a los convalecientes durante la realización de los ejercicios necesarios para su proceso de rehabilitación.

Esta realidad virtual permite al enfermo simular, mediante los ejercicios que realiza con los brazos articulados del robot, que bebe un vaso de agua, que juega al baloncesto o, una vez finalizado el ejercicio, que está en un lugar “agradable” que previamente haya elegido como una playa o una montaña.

El presidente de la fundación Casaverde, Alberto Giménez, ha destacado que quiere que este prototipo sea aplicable y que, para ello, pretende reducir el coste de su construcción “al mínimo posible” de forma que cualquier clínica de fisioterapia pueda incorporarlo a su método de trabajo.

Ha avanzado que se ha fijado enero de 2011 como fecha para que el robot esté a la venta y ha indicado que la fundación que preside también trabaja en estos momentos en un proyecto de férulas que pueden adaptarse mejor y produzcan mejores resultados, y en un proyecto de neuro-plasticidad cerebral y neuro-rehabilitación.

Finalmente, Giménez ha lamentado la falta de financiación que tienen este tipo de proyectos y ha concluido que la “investigación es costosa pero es rentable, no sólo en términos de salud y de calidad de vida, sino también económicamente”.

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