“Hay muchas personas que necesitan apoyo para sus vidas, la realidad es que está subiendo el número”

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Con una amplia experiencia en el ámbito social, Isabel Campo considera un reto y una responsabilidad estar al frente de esta institución humanitaria que “es un pilar fundamental de apoyo a las personas y a las familias, también a las instituciones”.

Luchadora y solidaria; así es Isabel Campo Blanco, la nueva presidenta provincial de Cruz Roja en Salamanca. Voluntaria y socia desde hace casi tres años, ha ejercido voluntariamente como vicepresidenta provincial hasta que ahora, en el proceso de renovación de los órganos de gobierno de la organización, ha sido nombrada presidenta, sustituyendo en el cargo a Jesús Juanes, que ha estado al frente durante 16 años.

Maribel Campo cuenta con una amplia experiencia en el ámbito social, sobre todo vinculado al sector de la dependencia, la discapacidad y las personas mayores. Ha sido docente e investigadora en el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO) de la Universidad de Salamanca y en otras universidades, ha coordinado proyectos de la Fundación ONCE y ha ejercido de directora del Servicios de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca; también ha sido concejala en el Ayuntamiento de Salamanca (2011-19) y en la actualidad es la directora gerente del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer y otras demencias del Imserso (CREA) y consejera del Real Patronato sobre Discapacidad. Ahora compatibiliza su cargo con su voluntariado, ahora como presidenta, en Cruz Roja Salamanca.

¿Cuánto tiempo lleva como voluntaria en Cruz Roja Salamanca?

Desde 2020, justo en la pandemia, soy voluntaria, socia y colaboro con ellos. Aunque los conocía desde siempre, pero por mis otras ocupaciones no tenía tiempo suficiente como para tener voluntariado, por eso me incorporé en 2020. Esta entidad es imparcial y neutral, y cuando estás en tema de política, no puedes estar en otros. Por esa razón, a partir del 2020 he estado vinculada con Cruz Roja, he sido vicepresidenta provincial con otras dos compañeras que ya lo eran, Elena Borrego y María Teresa Pérez.

Se incorporó a Cruz Roja en un mal momento, con la pandemia, la guerra, la inflación,… ¿Cómo se han vivido estos últimos años en la entidad?

La verdad es que es indescriptible, es tan bueno el equipo humano, que no hay palabras para lo que hacen. Actualmente, 194 personas están trabajando, contando todos los proyectos de Cruz Roja, y hay 1.750 voluntarios; es un potencial humano y de cooperación y una labor enorme. Además la provincia de Salamanca es muy solidaria, se sigue incrementando el voluntariado y eso en los tiempos que corren es muy apreciado y muy de agradecer a todos. Cada vez hay más problemas, además de los habituales, como los relacionados con la infancia o el empleo, que nos pasa a todas las familias en algún momento, pero hay cosas como muy especiales que han ido surgiendo y la respuesta ha sido impresionante.

¿Qué significa para usted ser la presidenta provincial de Cruz Roja?

Es un reto. También es una oportunidad de poner un granito de arena desde la parte voluntaria a la gestión de una entidad tan humana y tan neutral que hace tanto por las personas. Lo veo como un reto y también como una responsabilidad para intentar hacer las cosas bien. Mi elección la he visto como algo natural, ya que llevaba unos años de vicepresidenta y Jesús no podía presentarse, al igual que las otras compañeras. Estoy ilusionada en dar continuidad a un proyecto tan bonito dentro del voluntariado y encantada si puedo aportar.

Tras el nombramiento de la presidencia provincial, llega la elección de los cargos de las asambleas comarcales…

Según el reglamento de Cruz Roja, las asambleas comarcales tienen que hacer candidaturas hasta el 14 de junio para enviarmelas; cuando lleguen, hay que convocarlos y nombrar al presidente de las asambleas comarcales, que son seis ya en Salamanca, porque La Alberca, que era delegación, a partir de ahora va a ser asamblea. Es muy importante, porque va a poderse dotar de voluntariado y apoyo para dar cobertura a toda la Sierra de Francia. Cruz Roja cuenta con doce puestos por toda la provincia, pero asambleas eran cinco y ahora pasarán a ser seis.

¿A cuántas personas está ayudando Cruz Roja actualmente en la provincia de Salamanca?

A 24.700 personas se ha ayudado durante el último año. Pero aparte de esto, Cruz Roja tiene también, por ejemplo, acciones de formación y cursos de empleo, en los que ha habido 1.050 personas, o el programa de personas en situación de soledad no deseada.

Son muchísimas personas con necesidades…

La provincia de Salamanca es muy grande, en la capital hay muchas personas mayores, los índices de exclusión y de pobreza han subido mucho en toda Castilla y León; hay muchas personas que necesitan apoyo para sus vidas, aunque no nos guste que suban, la realidad es que está subiendo el número de personas que necesitan apoyo.

Y la labor de Cruz Roja en estas situaciones es fundamental.

Sí, es una entidad muy proactiva, si ve una necesidad, allí tienen un proyecto. Es como, por ejemplo, actualmente hay una necesidad clara, hay un problema de despoblación en la provincia; pues hay un proyecto en la que a 75 municipios de Salamanca que tienen menos de 100 habitantes se va a dirigir un gran apoyo tanto de voluntariado como de programadas de diferenciación para intentar frenar esa despoblación que nos va comiendo. En la ciudad, en Salamanca, por ejemplo, se ha visto una necesidad que veníamos detectando los fines de semana y las tardes de los días de diario, en los que los servicios sociales del Ayuntamiento lógicamente no pueden llegar; Cruz Roja es auxiliar de las instituciones públicas en este sentido y con el Programa Seres, que lleva muy poco tiempo, estamos auxiliando y apoyando para que cuando no se llega de una manera, nosotros intentamos llegar de otra.

¿Estos son dos de los programas que tenéis ahora en marcha?

Ahora mismo, los retos nuevos van por ahí, por el tema de la despoblación y por el de la soledad no deseada, se está haciendo mucha incidencia en las personas mayores, también en la innovación; y en todo lo que tiene que ver con personas en situación de refugio, con personas en cualquier tipo de situación que lo necesiten, mayores de 45 años, mujeres en dificultad,… ahí seguimos.

¿Estos cuatro próximos años continuaréis con los mismos objetivos y la misma línea de programas?

Sí, pero, por ejemplo, ante cualquier problema que veamos, como ahora la salud mental, o cualquier otra necesidad, vamos ampliando acciones. Cuando viene una persona o una familia o cuando alguien se acerca a Cruz Roja, vemos lo que hay alrededor de ella, qué es lo que pasa con sus hijos, su familia, con todo, y se le apoya con distintos programas. Por ejemplo, ahora hemos terminado un programa de formación y pasamos ya a la fase de intermediación con empresas para que las personas puedan conseguir empleo; es una atención integral a la familia y a todas las áreas que se necesiten. Cruz Roja tiene programas que son a nivel de todo el país, que también funcionan en Salamanca, pero en cuanto vemos necesidades, pues ponernos en marcha programas específicos, porque las necesidades de aquí muchas veces no son las mismas que en otras partes. Hemos subido en personal, en número de voluntarios y en presupuesto de programas porque las personas cada vez necesitan más apoyo.

¿La labor de Cruz Roja se podría decir que es fundamental ahora mismo en Salamanca?

Yo la veo como un pilar de apoyo a las personas y a las familias, también a las instituciones, a la Diputación, al Ayuntamiento, a cualquier entidad, porque muchas veces es imposible que lleguen a todos con su personal. Cruz Roja ejerce un papel, como entidad humanitaria que es, de apoyo a quien sea. Yo no me imagino el mundo social del que vengo sin que exista Cruz Roja, porque es un apoyo fundamental.

¿Y el apoyo que recibís de socios y empresas sigue siendo grande e importante?

Sigue siendo muy importante. En este momento, 297 empresas colaboran con Cruz Roja en Salamanca y provincia, y hay 13.000 socios. Su aportación es muy importante y sobre todo en los momentos en los que estamos en lo que todo cuesta más. Quiero destacar la labor excepcional por parte de Jesús Juanes en estos 16 años, no sé cómo una persona puede llevar de verdad tan bien una entidad como la ha llevado él. Hay un equipo espectacular detrás, el secretario provincial Carlos Santos y Javier Vicente, el coordinador, junto con el resto, es espectacular como trabajan, por eso, vengo con una gran responsabilidad de mantener lo bien que lo están haciendo.

Es la directora del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer ¿se pueden compaginar bien ambas cosas?

Sí, el cargo que tengo en Cruz Roja es voluntario, soy directora del CREA desde hace casi dos años, es mi trabajo principal, pero es fácil compaginarlo con Cruz Roja.

¿Hay algún proyecto novedoso en marcha en este momento en el CREA?

Estamos haciendo proyectos multicéntricos con diferentes asociaciones por toda España, validando manuales y terapias no farmacológicas; estamos muy involucrados en el tema de investigación social y terapias no farmacológicas con el gran equipo que tenemos en el centro.

Lleva toda la vida vinculada al ámbito social…

Siempre y sigo con mil cosas, porque creo que el tiempo de cada uno es el valor más preciado que tenemos y que lo podemos compartir y apoyar a los demás; además de tener nuestras vidas, nuestras familias, nuestros trabajo, yo creo que es lo que queda siempre, ayudar a los demás.

¿Cómo ve a Salamanca en el tema social y de la dependencia? ¿tiene muchas carencias?

Veo a una provincia solidaria, con carencias por la estructura que tiene de dispersión geográfica y despoblación, y también en la ciudad, porque la población es muy mayor, además en estos tiempos con la inflación y todo lo demás, la población necesita más apoyo en ese sentido.

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