El turismo saca un billete tecnológico con destino a la accesibilidad

Fecha

17/04/2022

Medio

ABC

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El 15% de la población mundial, más de mil millones de personas, vive con algún tipo de discapacidad. Solo la UE cuenta con un mercado potencial de personas con discapacidad de 80 millones, 130 si se añaden las personas mayores y sus acompañantes. Garantizar el acceso a las experiencias turísticas de este colectivo no es solo un derecho, también es una oportunidad para un sector que ha sufrido un gran impacto con el Covid. Y en ese viaje necesario, la tecnología juega un papel clave, como ya destacaban en 2020 las ‘Directrices de la OMT para una recuperación inclusiva’.

Un trayecto que se hace mejor en compañía, apelando a entornos de colaboración para aplicar la innovación en un sentido amplio.

El director de Accesibilidad Universal e Innovación de la ONCE, Jesús Hernández Galán, destaca la importancia de los acuerdos con «la OMT (Organización Mundial de Turismo) y la entidad de normalización UNE e ISO (International Organization for Standardization) para que exista una norma que se refiera a la accesibilidad en los mismos términos en todo el mundo».

Una homogenización necesaria para dar respuestas válidas a las personas y dar un impulso a un sector esencial para numerosas economías. En ese proceso trabaja también el Consejo de Empresarios Iberoamericanos, CEIB, que promueve una hoja de ruta para alumbrar un turismo sostenible, accesible e inclusivo, «sinónimo y garantía de una mejor calidad de vida para todos, y una clara apuesta de futuro», explica el secretario permanente de esta institución, Narciso Casado.

Una labor que tomó altura en la Cumbre Iberoamericana de Turismo Accesible celebrada el año pasado en La Habana, y que será protagonista de nuevo en el Encuentro Empresarial que tendrá lugar en el marco de la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, a celebrar en noviembre en República Dominicana. Casado también destaca la necesidad de fomentar acciones integrales, transversales para resolver problemas «como la ausencia de información sobre accesibilidad en destinos, la falta de formación específica del personal, problemas de movilidad y accesibilidad en aeropuertos y estaciones, ausencia de webs accesibles…».

Y como se hace camino al andar, en España Fundación ONCE ha dado pasos importante en este ámbito, como un proyecto para el Camino de Santiago, en colaboración con Microsoft y la empresa Geko Navsat. Sonidos binaurales y ‘trackeo’ del camino a través de balizas virtuales han supuesto una solución para personas con discapacidad que así pueden saber, como señala Hernández Galán, «en qué sentido deben tomar un giro, si hay una fuente cerca, cuál es la descripción de la iglesia por la que están pasando, etc.». Este proyecto supone la instalación de ‘migas de pan’ virtuales localizables por un ‘smartphone’, y se puede extender a zonas como vías verdes o parques naturales.

Como destaca Rafael Olmedo, CEO de Geko Navsat, «el proyecto ‘Camino de Santiago Accesible’ ha contribuido a mejorar la accesibilidad gracias a Blind Explorer, una solución digital que ayuda a los peregrinos con discapacidad visual a recorrer el Camino con más autonomía y seguridad sin necesidad de adaptar el entorno y sin necesidad de cobertura móvil. Utiliza realidad acústica aumentada basada en ‘sonidos 3D’, para facilitar la orientación y seguir un recorrido sin necesidad de usar la vista».

Todas las etapas ya están disponibles en esta aplicación gratuita, y se pueden descargar para recorrerlas sin necesidad de cobertura móvil, con audiodescripciones accesibles. Una solución premiada internacionalmente que, como señala Olmedo, «se puede aplicar en vías verdes, caminos naturales, rutas culturales, rutas urbanas, parques urbanos… ofrece nuevas experiencias y oportunidades a las personas con discapacidad y es bueno para todos».

Acciones en marcha

En esa misma línea, Ilunion, socia de la Red Europea de Turismo Accesible (ENAT), es referente en el desarrollo de Destino Turístico Inteligente (DTI), gracias a sus proyectos en accesibilidad. Un ejemplo es el que trazaron para el Ayuntamiento de Altea. «Garantiza el desarrollo sostenible del territorio turístico, accesible para todos, que facilita la interacción e integración del visitante con el entorno», explica la directora de Ilunion Accesibilidad, Patricia Otero. Nuevos tiempos en los que se tienen en cuenta, como subrayan desde la institución, «la diversidad de las tecnologías (páginas web, apps, kioscos digitales…), de los entornos (hoteles, restaurantes, museos…) y de los usuarios (con discapacidad –ceguera, baja visión, sordera, movilidad reducida, etc.– y sin ella –mayores, niños, turistas, embarazadas…–)». Avances en tarjetas llave en braille, señalización accesible, sistemas de elevación, teléfonos accesibles, sistemas de bucle magnético, aplicaciones móviles, alarmas visuales…. Todo un refuerzo para la accesibilidad al que Hernández Galán añade «los avances en realidad virtual o en robótica asistencial en destino o en tránsito, además de los propios de las ‘smart cities’».

Un impulso innovador que, como constata Narciso Casado, se extiende a toda Iberoamérica, impulsada por la iniciativa empresarial. «Hace tiempo se implementó en Chile ‘Lazarillo’, que es como el Facebook de la accesibilidad. Es una aplicación para móviles que ayuda a las personas ciegas y de baja visión a orientarse mediante información y guías georreferenciales en audio», explica. En Argentina, se instauró ‘Accesapp’, que «recopila información de todos los eslabones de la cadena de accesibilidad». En República Dominicana y Uruguay existen servicios similares (’Dominican Republic For Al’ y ‘RampitaUY’», respectivamente). Iniciativas participativas y gratuitas que ayudan a forjar una sociedad mejor y un turismo más fuerte.

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