El Juez [Federico Alba Morales] dice que el monopolio que ostenta el Estado en materia de loterías es contrario al Tratado de Roma

Fecha

23/08/2000

Medio

EFE

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

El magistrado del Juzgado de Instrucción número uno de Cáceres, Federico Alba Morales, considera que el monopolio fiscal que ostenta el Estado en materia de loterías es contrario al Tratado de Roma y a las normas sobre competencia que éste contiene.

El juez hace esta consideración en un auto en la que archiva las actuaciones abiertas a raíz de un registro efectuado por una unidad de Vigilancia Aduanera en la sede de la Organización Impulsora de Discapacitados (OID), que se dedicaba a la distribución y venta de cupones similares a los de la ONCE que eran pagaderos si su número coincidía con el premiado de la organización de ciegosEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Personas ciegas en su lugar..

La sentencia recuerda que la OID carecía de permiso para la celebración de sorteos, aunque sí se constituyó de forma legal y se encontraba de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, y explica que se trata de determinar si los boletos utilizados para esa clase de sorteos pueden ser considerados o no como géneros estancados o prohibidos.

Explica que la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 1985 despenalizó a los efectos del delito de contrabando la celebración de sorteos por la ONCE "criminalizando la conducta cuando tal actividad sea llevada a cabo por cualquier otra entidad distinta".

El juez añade que el Tribunal Constitucional ha justificado la concesión del cupón de la ONCE en la necesidad de dotarle de los medios económicos suficientes para el cumplimiento de los fines de interés público que desarrolla, y que para ello el Estado arbitró la realización del sorteo en lugar de asignar una consignación con cargo a sus presupuestos, lo que no le priva del monopolio fiscal.

Para el magistrado, esta doctrina es contraria a los postulados del Tratado de Roma de 1957, pues el derecho comunitario dota a la lotería de un carácter de prestación de servicios y por ello le serán aplicables las normas sobre competencia que contiene.

Así, añade, el monopolio fiscal que ostenta el Estado en materia de loterías "deviene contrario a lo dispuesto en el artículo 90.2 del Tratado de Roma y a las normas sobre competencia que en el mismo se devienen".

Por ello, sostiene el magistrado, siendo el monopolio fiscal del Estado contrario al Tratado de Roma "no cabe entender como género estancado o prohibido los boletos de lotería". El juez ordena el archivo de las actuaciones y deniega la práctica de las pruebas solicitadas por el fiscal.

Quizás te interese:

¿Quieres recibir noticias en tu email?