El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) lamentó este jueves, Día de Europa, “el letargo de la dimensión social y ciudadana de las instituciones de la Unión Europea, en cuya agenda política no figuran los asuntos que más preocupan a la ciudadanía europea, que cada vez se siente más distante y ajena al proyecto político europeo, en el que apenas se reconoce”.
“Los movimientos sociales como el de las personas con discapacidad y sus familias, comprueban que la Unión Europea ha dejado de ser un proyecto sugestivo de cohesión y avance sociales, que ayude a construir una ciudadanía europea sólida que suscite la adhesión de la población y estimule el espíritu europeísta”, sostiene el Cermi.
En su opinión, “esta triste situación es responsabilidad en gran parte de una clase política dirigente que no sabe interpretar ni dar cauce a las demandas y anhelos de la ciudadanía europea, que aspira a que Europa sea un espacio de derechos, de participación y de inclusión sociales, en el que los grupos en situación de vulnerabilidad para los que la Unión Europea debe ser una oportunidad y no una amenaza, como lo es hoy”.
Para el Cermi, la mejor contribución que puede hacerse en estos momentos a la construcción europea, en la que los movimientos sociales siguen creyendo, es reforzar la dimensión cívica y social de la UE dotando a las instituciones comunitarias de una nueva gobernanza en la que la primacía resida en la ciudadanía activa y comprometida.