El cambio climático empeora las enfermedades neurológicas

Fecha

17/11/2022

Medio

Servimedia

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Las personas con enfermedades neurológicas, como dolor de cabeza, demencia, esclerosis múltiple y párkinson, pueden experimentar un empeoramiento de los síntomas debido al cambio climático, el cual, además, puede hacer más frecuentes los accidentes cerebrovasculares. Así se recoge en una revisión científica publicada este miércoles en ‘Neurology’, la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

“Aunque la comunidad internacional busca reducir el aumento de la temperatura global a menos de 1,5 grados antes de 2100, ya se han producido cambios ambientales irreversibles y, a medida que el planeta se calienta, estos cambios seguirán ocurriendo”, apunta Andrew Dhawan, miembro de la Academia Americana de Neurología.

Dhawan añade al respecto: “A medida que somos testigos de los efectos del calentamiento del planeta en la salud humana, es imperativo que los neurólogos anticipen cómo pueden cambiar las enfermedades neurológicas”.

Para la revisión, los investigadores analizaron estudios publicados sobre cambio climático, contaminantes, temperaturas extremas y enfermedades neurológicas entre 1990 y 2022.

Identificaron 364 estudios relevantes en tres categorías, incluidos 289 trabajos sobre el impacto de la contaminación, 38 sobre eventos climáticos extremos y fluctuaciones de temperatura, y 37 sobre enfermedades neuroinfecciosas emergentes. Solo incluyeron investigaciones en adultos, no en niños.

Los estudios destacaron las relaciones entre la variabilidad de la temperatura y el empeoramiento de los síntomas neurológicos, los climas cálidos y las infecciones transmitidas por garrapatas y mosquitos, así como los contaminantes transportados por el aire y la tasa y gravedad de las enfermedades cerebrovasculares.

“DESAFÍOS”

La revisión científica muestra que los episodios climáticos extremos y las fluctuaciones de temperatura se asociaron con la incidencia y la gravedad de los accidentes cerebrovasculares, las migrañas, la hospitalización en pacientes con demencia y el empeoramiento de la esclerosis múltiple.

Indica que, para enfermedades neuroinfecciosas emergentes como el virus del Nilo Occidental, la meningitis meningocócica y la encefalitis transmitida por garrapatas, el cambio climático expande las condiciones favorables más allá de las áreas geográficas tradicionales y estas enfermedades transmitidas por animales e insectos representan un riesgo en nuevas poblaciones.

La revisión también subraya que la exposición a contaminantes transportados por el aire, especialmente nitratos y partículas finas se asocia con la incidencia y gravedad de accidentes cerebrovasculares, dolores de cabeza, riesgo de demencia, enfermedad de Parkinson y empeoramiento de la esclerosis múltiple.

“El cambio climático plantea muchos desafíos para la humanidad, algunos de los cuales no están bien estudiados”, señala Dhawan, que agrega: “Nuestra revisión no encontró ningún artículo relacionado con los efectos en la salud neurológica de la inseguridad alimentaria y del agua, pero estos están claramente relacionados con la salud neurológica y el cambio climático. Se necesitan más estudios sobre las formas de reducir la transmisión de enfermedades neuroinfecciosas, cómo la contaminación del aire afecta el sistema nervioso y cómo mejorar la prestación de atención neurológica frente a las interrupciones relacionadas con el clima”.

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