El 38% de los europeos sufren cada año, al menos, un tipo de trastorno neuropsiquiátrico

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18/11/2011

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Los principales representantes de la psiquiatría en España han presentado el pasado miércoles 9 en Oviedo las conclusiones del informe 2011 del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología (ECNP, según sus siglas en inglés) y del Consejo Europeo del Cerebro (EBC), relativo al tamaño y las cargas de las patologías de salud mental y otros trastornos del cerebro en Europa en 2010.

En la presentación, enmarcada en el desarrollo del XV Congreso Nacional de Psiquiatría, que se celebró hasta el 11 de noviembre en Oviedo, han estado presentes los profesores Jerónimo Saiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), y Julio Vallejo, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM).

La principal conclusión del informe muestra que el 38% de los europeos sufren cada año, al menos, un tipo de trastorno neuropsiquiátrico. Teniendo en cuenta que el universo del estudio es de 514 millones de personas, da una cifra de afectados cercana a los 164,7 millones de europeos, siendo ésta una estimación conservadora.

Se han puesto de relieve durante la presentación del informe que las tasas de tratamiento de los trastornos mentales siguen siendo altamente deficientes en la Unión Europea. Del total de casos anuales, sólo entre un 2 y un 9% de los pacientes (dependiendo de los países), recibe un tratamiento mínimamente adecuado. Además, sólo entre un 8 y un 16% está en contacto con la especialidad médica correspondiente, y únicamente entre el 30 y el 52% de los pacientes con trastornos mentales mantiene el contacto con un profesional sanitario.

Diagnósticos más frecuentes y prevalencias

El trastorno mental con una mayor prevalencia es la ansiedad, con un 14% (unos 29,1 millones de personas afectadas) sobre el total de la población de la Unión Europea. A su vez, los trastornos de ansiedad se dividen en los subtipos trastornos de pánico, agorafobia, fobia social, fobias específicas y el trastorno generalizado de ansiedad.

Los siguientes trastornos mentales en prevalencia son el insomnio (7%), depresión unipolar (6,9%), demencia (5,4), trastorno por déficit de atención e hiperactividad (5%), trastornos somáticos (4,9%) y adicción al alcohol (3,4%).

Por otro lado, los principales trastornos neurológicos por orden de prevalencia son el dolor de cabeza (154 millones de personas afectadas en Europa), la apnea del sueño (12,5 millones de afectados), y el ictus, con 8,17 millones.

Por otro lado, las tasas de prevalencia de los trastornos mentales se mantienen estables, excepto en los casos de depresión y de trastornos neurodegenerativos, que puede que muestren una tendencia al alza en el futuro.

El aumento de las tasas de depresión, a pesar de que es un hecho constatado, no supone en ningún caso la existencia de una epidemia. No obstante, se ha registrado una disminución de la edad de aparición de los primeros episodios de la enfermedad y una mayor prevalencia en los grupos de población de menor edad (si los nacidos después de 1934 presentan el doble de riesgo, los nacidos con posterioridad a 1964 muestran el triple de riesgo). Este incremento se explica en gran parte debido a la incidencia de la comorbilidad de la depresión secundaria.

De igual modo, los doctores esperan un aumento de las patologías neurodegenerativas para los próximos años, tanto por el aumento de la esperanza de vida como de los efectos de la comorbilidad.

Género

En cuanto al género, la similitud entre las tasas de prevalencia de hombres y mujeres es notablemente alta, aunque el espectro de diagnóstico es diferente. De este modo, a partir de una comparación de género mediante una estimación de los años de vida potencialmente perdidos (DALY, en inglés) por cada 10.000 personas —los años de vida potencialmente perdidos expresan la suma de los años que habrían vivido los sujetos de un estudio si hubieran vivido todos los años correspondientes a la esperanza de vida del país—, se aprecian algunas diferencias en cuanto a sexos y patologías.

Por ejemplo, las mujeres muestran una mayor diferencia con los hombres respecto al número de años de vida potencialmente perdidos en depresión unipolar (134,4 años por cada 10.000 habitantes frente a 70,9), demencias (68,6 mujeres y 37,7 hombres) y migrañas (22,8 contra 7,5).

Por otro lado, los hombres muestran un mayor número de años de vida potencialmente perdidos en comparación con las mujeres en lo relativo al abuso en el consumo de alcohol (82,8 años los hombres y 17,2 años las mujeres), consumo abusivo de otras drogas (28,7 – 8,3) y esquizofrenia (16,4 – 14,3).

Trastornos mentales por grupos de edad

Con respecto a los principales trastornos mentales según grupos de edad, el informe incluye en la infancia y adolescencia el retraso mentalEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Discapacidad intelectual en su lugar., hiperactividad, trastornos de la conducta, trastorno generalizado del desarrollo, fobias, anorexia nerviosa, etc. En la adolescencia tardía, el abuso de drogas, los trastornos de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo, los trastornos del ánimo y somáticos, la esquizofrenia y la bulimia nerviosa se encuentran como los más frecuentes.

En la edad adulta, destacan la adicción a las bebidas alcohólicas, depresión, ansiedad generalizada, problemas del sueño, esclerosis múltiple y tumores cerebrales, entre otros. Por último, las personas mayores muestran un mayor número de casos de ictus, párkinson, demencias y trastornos del sueño.

Carga de los trastornos neuropsiquiátricos para el sistema sanitario

Por todo ello, los expertos han recalcado que los trastornos del cerebro, que incluyen tanto las patologías psiquiátricas como desórdenes neurológicos, suponen el 27% de la carga de la discapacidad causada por enfermedad en Europa. En este sentido, a diferencia de otros grupos de enfermedades, gran parte de los costes de los trastornos mentales y varios de los trastornos neurológicos son debidos a altos costes indirectos y no al coste directo de los tratamientos. Por ejemplo, los expertos han señalado que el coste de la medicación en estas patologías es menos del 10% del total de la carga, siendo el mayor coste directo el correspondiente a la hospitalización.

Los doctores han señalado la paradoja de que si bien el 32% del total de la carga asociada a la morbilidad en la sanidad europea se debe a trastornos del cerebro, sólo el 7% del gasto sanitario está destinado a este apartado.

Siguiendo el razonamiento, los psiquiatras han hecho hincapié en que existen tratamientos eficaces para los trastornos del cerebro. Se dispone de tratamientos efectivos tanto farmacológicos como físicos y psicológicos. Igualmente se cuenta con una prevención secundaria efectiva que permite ralentizar la progresión de distintas patologías. Si fueran aplicados en mayor medida, estos métodos darían como resultado una menor prevalencia y un descenso de la carga económica que suponen para los sistemas sanitarios.

Costes directos sanitarios, costes directos no sanitarios y costes indirectos de los trastornos mentales en Europa y España

Por lo que respecta a la distribución del total de costes de los trastornos psiquiátricos y neurológicos, en lo concerniente a las patologías psiquiátricas, los costes indirectos llegan al 48%, los costes directos sanitarios alcanzan el 39% y los costes indirectos, el 13%. Asimismo, para las patologías neurológicas, los costes sanitarios directos suponen el 41% del total, seguido de los costes indirectos (35%) y los costes directos no médicos (24%).

España se encuentra en el puesto 18 de los 30 países estudiados en el informe en lo relativo al coste per cápita en términos de paridad de poder adquisitivo expresada en euros y relativa a todos los tipos de trastornos del cerebro. Así, se encuentra por delante de países como Italia, Finlandia y Francia y por detrás de Bélgica, Irlanda, Dinamarca y Holanda, entre otros.

Tipos de diagnóstico cubiertos en el análisis

Los diagnósticos que ha cubierto el estudio comprenden, en el ámbito de los trastornos mentales y del comportamiento, el retraso mentalEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Discapacidad intelectual en su lugar., la hiperactividad, trastornos de la conducta, autismo, abuso de sustancias, demencias, esquizofrenia y trastornos psicóticos, desórdenes del ánimo, trastornos obsesivo-compulsivos, relativos a hechos estresantes o traumáticos, trastornos somáticos, del sueño, de la alimentación y trastornos de la personalidad.

Asimismo, se han recogido trastornos neurológicos como el párkinson, alzhéimer, esclerosis múltiple, trastornos neuromusculares, epilepsia, migrañas, ictus, traumas cerebrales, y tumores cerebrales.

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