Discamino llega a la Plaza Mayor a través de su plan ‘Enlace de Caminos’

Fecha

23/08/2021

Medio

El Norte

Facebook
Twitter
LinkedIn

Cuando ganas, esfuerzo e ilusión se juntan, no hay discapacidad sensorial, física o intelectual que ponga freno. Así lo demuestran todos los participantes de Discamino de Santiago a su paso por Salamanca. Discamino es una asociación que surge a raíz del término del Camino de Santiago en 2009 de Gerardo, un chico sordociego que tenía la ilusión de recorrerlo. Gerardo realizó su sueño acompañado de Javier Pitillas, actual responsable de la asociación, y fue él el encargado de incentivar a más gente con problemas para hacer el Camino. «Quería que lo que él había disfrutado, pudieran disfrutarlo otras personas», comenta Pitillas. Y de este modo, Discamino tomó forma para hacer un Camino en 2010, seis en 2015, quince en 2019 y, hasta donde llega este año, otros ocho. Es justo en este año Xacobeo, donde ya se puede vislumbrar la luz al final del túnel llamado ‘pandemia’, cuando Discamino está llevando a cabo el proyecto ‘Enlace de Caminos’, que cuenta con siete tramos y siete grupos para recorrerlo.

Llegada de Discamino a la Plaza Mayor.

Llegada de Discamino a la Plaza Mayor. / EVA F. ILLERA

Pitillas explica que ‘Enlace de Caminos’ surge con la idea de hacer un Camino largo, de 2.800 kilómetros y, a su vez, contar con tramos más cortos que se puedan adaptar a las capacidades de cada participante. Algunos de ellos están físicamente muy bien, como es el caso de Chema e Iván, que harán el recorrido completo y otros, como es el caso de los salmantinos Paco y Mercedes, harán uno de los tramos (de 400-500 kilómetros). En total, al final del enlace habrán participado 21 personas con diferentes discapacidades, acompañados de 21 pilotos y 8 conductores de furgoneta que van turnando.

Con el objetivo de que «todo el que quiera pueda llegar a hacer realidad su sueño», Pitillas explica orgulloso el cambio que supone este tipo de iniciativas: «afortunadamente la cosa ha cambiado mucho. Antiguamente las personas con discapacidad en muchos casos estaban escondidas en casa porque a la familia le daba vergüenza, después la vergüenza fue desapareciendo pero seguían en casa porque no había opciones para ellos y, cuando hubo opciones no se creía en ellos. Es el momento de cambiar eso, y nosotros lo que queremos es que todo aquel que tenga esa ilusión realmente pueda llevarla a cabo».

El Camino de Santiago alberga piedras a las que hay que hacer frente y Discamino no se libra de ellas. Pitillas explica que las dificultades más comunes se dan en los albergues, donde existen normas demasiado estrictas o la estructura en sí supone un lastre. «A veces hay que meter en una habitación de ocho en la que difícilmente caben ocho personas sin dificultad, a cuatro de ellas con silla de ruedas», añade. De igual forma, todo se ve recompensado con el momento más bonito, que Pitillas considera es el de llegada cuando «te das cuenta de lo que puedes hacer y no de lo que no puedes», comenta tras haber explicado algunas de las experiencias por las que varios participantes resultaron con alguna discapacidad.

En su paso por Salamanca, los participantes de Discamino hicieron noche en las dependencias de la Policía Local, como ya ocurrió en ocasiones anteriores. El propio Javier Pitillas es Policía Local en Vigo, por lo que mantiene el contacto con los de la ciudad Charra. Como él mismo explica, «esta es la cuarta vez que nos alojamos en sus dependencias, tienen un gimnasio y un mini polideportivo con colchonetas que lo hace el sitio ideal. Un polideportivo es la mejor opción, ya que son espacios amplios con vestuarios grandes donde caben sillas de ruedas y sillas de ducha».

A través de este medio, Pitillas invita a toda persona que tenga un familiar o conozca a alguien que tenga una discapacidad que tenga la ilusión de hacer el Camino de Santiago a ponerse en contacto con la asociación, desde donde «vamos a poder acompañarle a hacer su sueño realidad».

Los salmantinos Mercedes y Paco, en dos de los tramos del Camino

Mercedes tiene una parálisis cerebral, pero eso no es impedimento alguno para realizar este «sueño». Acompañada por su hermano Paco, recorren en esta ocasión el tramo Zamora-Granada. «Teníamos muchas ganas de empezar y repetiremos, seguro», comenta Paco.

Quizás te interese:

¿Quieres recibir noticias en tu email?