Llamado a la acción contra la violencia hacia mujeres y niñas
Nosotros, los coanfitriones de esta reunión de alto nivel de la Oficina Regional para Europa de la OMS y el Ministerio de Salud de España, sobre la construcción de sistemas de salud centrados en las supervivientes, reunidos en Madrid los días 20 y 21 de noviembre de 2025, afirmamos que la violencia contra mujeres y niñas (VCMN) es una violación de los derechos humanos y una emergencia de salud pública que exige una acción urgente del sector sanitario.
Reafirmamos que los sistemas de salud tienen una responsabilidad y oportunidad única para responder a las supervivientes con atención de alta calidad centrada en la superviviente, basada en principios y estándares de derechos humanos internacionalmente reconocidos, incluidos los derechos a la autonomía, privacidad, confidencialidad, consentimiento informado y elección.
Reconocimientos
Reconocemos:
- El valor de las supervivientes que compartieron sus experiencias y perspectivas
- La experiencia de las organizaciones de la sociedad civil y trabajadores de primera línea que defienden incansablemente el cambio y (a menudo) prestan servicios
- La evidencia presentada en el Informe Regional de la OMS: Cuidado, Coraje, Cambio: Liderazgo del Sector Salud para Abordar la Violencia contra Mujeres y Niñas
Nos comprometemos a transformar estas perspectivas en acción.
Compromiso hacia el futuro
Nos comprometemos con un futuro donde cada centro de salud pueda ser un lugar donde las supervivientes sean creídas, respetadas y apoyadas sin temor al estigma o al daño.
Cinco acciones concretas
Basándonos en las aportaciones de defensores con experiencia vivida, supervivientes, grupos de la sociedad civil y trabajadores de la salud, exigimos las siguientes cinco acciones concretas:
- Abolir la notificación obligatoria de violencia por parte de profesionales médicos para supervivientes adultas legalmente competentes, eliminando así barreras en la atención y fundamentándose en la autonomía de la superviviente
- Garantizar que los servicios esenciales y que salvan vidas estén completamente financiados y se presten dentro de un sólido marco de rendición de cuentas, con apoyo integrado, impulsado por las necesidades y que afirme la autonomía de las supervivientes en todos los niveles del sistema de salud
- Asegurar que todos los proveedores de atención médica reciban formación competencial y culturalmente sensible para identificar y responder a la violencia, incluyendo cómo preguntar sobre violencia, ofrecer apoyo de primera línea, proporcionar atención clínica y realizar derivaciones, mientras también se les capacita para reconocer y desafiar sesgos de género perjudiciales
- Recopilar datos estandarizados sobre la calidad, cobertura, disponibilidad y accesibilidad de los servicios de salud para mujeres y niñas, y evaluar cómo estos servicios se coordinan con otros sectores, informados por investigación codesarrollada con supervivientes
- Asegurar que los servicios no sean discriminatorios y aborden las necesidades y barreras que enfrentan mujeres y niñas específicamente vulnerables y en riesgo, incluyendo sus voces en el diseño de los servicios de salud para ellas