Más ejercicio físico, menos tabaco y mejores diagnósticos: claves para salvar vidas
Con motivo del Día Mundial del Corazón, la Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla y León se une este lunes al compromiso nacional para reforzar las políticas de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en España y responsables del 23 % de todos los años de vida ajustados por discapacidad en Europa.
La iniciativa, promovida por la Sociedad Española de Cardiología y respaldada por el Congreso de los Diputados y las cámaras legislativas de otras diez comunidades autónomas, busca impulsar la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud.
“El impacto de estas enfermedades es abrumador, pero entre un 40 y un 72 % de las muertes asociadas se pueden prevenir actuando sobre factores modificables como el tabaquismo, la hipertensión o el colesterol elevado”, ha recordado Andrés Íñiguez Romo, presidente de la Fundación Española del Corazón.
Una estrategia común desde las comunidades
Desde Castilla y León, los representantes sanitarios autonómicos se comprometen a reforzar la atención cardiovascular desde un enfoque integral, centrado en la persona, equitativo y participativo. El objetivo es garantizar una atención continuada y coordinada que reduzca las desigualdades provocadas por el género, el nivel socioeconómico u otros determinantes sociales.
El compromiso recoge medidas concretas como:
- Promover hábitos saludables desde edades tempranas
- Reforzar la educación sanitaria en la población
- Impulsar chequeos cardiovasculares periódicos que evalúen riesgos como obesidad, diabetes, hipertensión o colesterol
- Aumentar la accesibilidad a recursos como puntos de cardioprotección, especialmente en zonas rurales
Castilla y León: mirada rural y preventiva
En este sentido, Castilla y León destaca por su amplia población rural y envejecida, lo que hace especialmente relevante la detección precoz y la cercanía en la atención sanitaria. Medidas como la instalación de desfibriladores en farmacias de núcleos con menos de 1.000 habitantes —como ya ha hecho Extremadura— son vistas como ejemplo a seguir.
Además, representantes autonómicos subrayan la importancia de fomentar el ejercicio físico, tanto en el entorno educativo como urbano, y de combatir la desinformación en salud, especialmente en redes sociales, donde circula contenido no siempre fiable.
Un paso conjunto por la salud
La firma de esta declaración se considera un paso importante hacia la coordinación entre territorios para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes con patologías cardiovasculares.
“El compromiso de Castilla y León en esta estrategia nacional es fundamental. Nuestra realidad demográfica y territorial exige una respuesta específica, cercana y sostenida en el tiempo”, señalan desde la Comisión de Sanidad autonómica.