Ainhoa, la niña salmantina con una enfermedad rara, tendrá al fin un perro de asistencia

Fecha

11/02/2021

Medio

La Gaceta de Salamanca

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El 2021 traerá a una familia de Villaflores el regalo más esperado: un perro de asistencia para su hija pequeña, Ainhoa, que sufre una enfermedad rara denominada Síndrome de Deleción y a la que el animal ayudará a mejorar su calidad de vida.

“Son ya más de dos años de espera que están resultando muy, muy largos y en los que también hemos sufrido contratiempos como la paralización del proceso de adiestramiento del perro durante el confinamiento por el COVID, pero ahora se ha retomado y parece que todo avanza bien”, explica Elizabeth, la madre de la niña.

Esta misma semana un correo remitido por la Fundación Bocalán, la institución encargada de la selección, cría y adiestramiento del perro, llenaba de alegría a Elizabeth y su marido, David, a Iker el hermano mayor y, por supuesto, a Ainhoa. La perra seleccionada finalmente para la pequeña es una preciosa labradora de color negro que se llama Alaska y que la familia recibirá en el mes de abril.

“En el correo nos explicaban que han tenido uno de los bloques de control que establecen a lo largo del proceso de entrenamiento y que todo marcha bien. Antes de la entrega tendremos que hacer un acoplamiento con la perra por lo que ahora sí sentimos que estamos ya en plena cuenta atrás para tenerla con nosotros y que ayude a Ainhoa”, señalan David y Elizabeth.

La enfermedad que padece la niña le provoca continuos ataques de ansiedad que no logran calmarle, ni siquiera con medicación además de terrores nocturnos. “Ha llegado a estar hasta tres meses sin dormir y dando continuos gritos toda la noche y controlarla por la calle es también muy complicado porque no es consciente de los peligros, por ejemplo, de los coches”, recuerdan sus padres. Alaska, especialmente adiestrada para Ainhoa, calmará precisamente esas crisis e incluso saldrá a la calle atada a su cintura para impedir que la niña cruce la calzada indebidamente.

“Detrás de todo esto han estado cientos de personas que se han volcado con el caso de nuestra hija y aportaron sus donativos para poder pagar íntegramente los casi 12.000 euros que ha costado el perro. Para todos ellos nunca tendremos suficientes palabras de agradecimiento por habernos ayudado a conseguirlo”, dicen David y Elizabeth.

La cuenta atrás entra en su fase final y David, Elizabeth, Iker y Ainhoa sueñan ya con el momento de abrazar a Alaska.

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