Treinta y nueve pacientes afectos de dolor crónico de origen neoplásico o no, recibieron analgesia con metadona por via peridural. La dosificación inicial de la metadona se estableció segun la edad del paciente, peso y localización del dolor, y a las 24 horas fue de 9,7+-3,4 mg, aumentando en los sucesivos controles siendo únicamente significativa la diferencia entre las 24 horas y los 30 días. Con el inicio del tratamiento la e.v.a. disminuía considerablemente hasta una mediana de 2, siendo las diferencias significativas entre la e.v.a. basal y los controles posteriores.
Durante el tratamiento, 14 pacientes precisaron analgesia complementaria con aines y como coadyuvantes utilizamos ansiolíticos y antidepresivos. Los efectos secundarios fueron de escasa importancia y afectaron al 46% de los pacientes. En ningún caso obligaron a suspender el tratamiento. Hay que destacar que no apareció ningún caso de depresión respiratoria, tolerancia, dependencia o acumulación en aquellos pacientes con patología renal o hepática. En 3 pacientes se consideró que la técnica había fracasado ya que en ningún momento la e.v.a. fue inferior a 3.
La localización del dolor fue torácico en los 3 casos. De los 24 catéteres que se cultivaron 14 se consideró que estaban colonizados, pero en ningún caso hubo signos de infección espinal o general. La valoración global de la analgesia se determinó según el nivel de la e.v.a. La incidencia de efectos secundarios y la aparición de tolerancia o no, considerándose muy satisfactoria en el 46%, satisfactoria en el 46% e insatisfactoria en un 8%. Finalmente pudimos concluir que la metadona peridural es una técnica analgésica eficaz en el dolor crónico intenso de origen neoplásico y en el no neoplásico.
Información recogida de Teseo (Bases de datos de las tesis doctorales leídas en las Universidades Españolas del Ministerio de Educación y Ciencia)