Sabemos que para los Trastornos del Espectro Autista no existe cura desde el punto de vista médico o sanitario, no obstante todos ellos son educables y realizando las adaptaciones oportunas del entorno o consiguiendo los apoyos necesarios, las personas con Trastornos del Espectro Autista pueden alcanzar altos niveles de autonomía. Por ello, nuestro enfoque se basa en un modelo psico-socio-educativo, desde el que observamos que existen factores que van a influir de manera importante en el desarrollo de la persona que los presenta y en su calidad de vida. Éstos son:
• El diagnóstico precoz y la atención temprana que reciba el niño/a.
• Los recursos educativos y comunitarios adecuados a sus necesidades individuales.
• La red de apoyo social de la que disponga