El documento analiza la revisión del signo DISCAPACIDAD en la Lengua de Signos Española (LSE) a la luz del cambio conceptual hacia el modelo social y de derechos humanos. Expone la evolución normativa en España y cómo la comunidad sorda ha resignificado un signo de origen médico, alineándolo con la idea de que la discapacidad surge de la interacción con barreras sociales.
El informe compara este proceso con otros signos y lenguas de signos, mostrando estrategias similares de actualización semántica. Finalmente, plantea mantener el signo actual, ya resignificado y consensuado, o introducir una variante que visualice de forma más explícita la diversidad, la inclusión y la dignidad.