El informe analiza cómo promover una cultura inclusiva en las universidades españolas, poniendo el foco en la participación activa de las personas con discapacidad en la vida cultural universitaria. A partir de una revisión sistemática de literatura internacional y del análisis de grupos de discusión con 24 expertos, identifica que las principales barreras no son solo físicas, sino también actitudinales, organizativas, digitales y simbólicas, derivadas de marcos capacitistas aún presentes en las instituciones.
Estas barreras limitan tanto el acceso a espacios y actividades culturales como la capacidad de las personas con discapacidad para ser creadoras, gestoras o protagonistas en dichos entornos. El estudio subraya que la accesibilidad no puede ser un añadido tardío, sino un principio estructural basado en el diseño universal, la mediación cultural accesible y la transformación institucional.