Las enfermedades cardiovasculares que afectan a los adultos, a saber, la aterosclerosis y la hipertensión, la cardiopatía congénita y reumática, las cardiomiopatías y la enfermedad cardiopulmonar, imponen una pesada carga de discapacidad y defunción a los países industrializados y, con frecuencia cada vez mayor, a las naciones en desarrollo. ¿Vale la pena tratar de prevenirlas con estrategias destinadas a los niños y a los jóvenes? En el presente informe de un Comité de Expertos de la OMS se examina la base científica de la prevención y se indica que ha llegado el momento de actuar. Se ha comprobado ampliamente que la prevención iniciada en la infancia tiene un inmenso valor potencial. En el caso de la aterosclerosis y las enfermedades hipertensivas, las actividades destinadas a los niños y a los jóvenes (prevención primordial) pueden evitar la adopción de un estilo de vida peligroso para la salud (tabaquismo, inactividad física, alimentación desequilibrada) y de otros factores de riesgo (concentraciones elevadas de colesterol sérico e hipertensión arterial). El informe contiene una descripción de las diversas estrategias existentes, incluso programas de promoción de la salud incorporados al plan de estudios de las escuelas, y termina con recomendaciones específicas para la acción y la investigación. _x000D_
_x000D_Resumen recogido de la base de datos de la biblioteca de la OMS
Factores de riesgo cardiovascular emergentes: carga infecciosa en la enfermedad isquémica crónica del corazón
Los estudios realizados sobre la carga infecciosa como factor de riesgo cardiovascular hasta la fecha se han llevado a cabo en EE.II, Canadá y Alemania,