Como toda labor editorial, la edición de textos en braille requiere un elevado nivel de normalización en todos sus procesos, por lo que, además de las signografías específicas, es imprescindible disponer de guías de buena práctica, o manuales de estilo editorial, que recojan de forma sistemática la resolución de los problemas que puede plantear la transcripción o adaptación de textos de distinta complejidad.
La Dirección del Servicio Bibliográfico de la ONCE (SBO) ha valorado determinados cambios que han afectado a la red de producción braille de la entidad, tales como la evolución de los recursos humanos dedicados a esta tarea, la dispersión geográfica de los centros, o la aplicación de los avances informáticos, con el objetivo de homogeneizar al máximo la metodología de transcripción y adaptación de textos. El resultado ha sido la primera versión de este manual, en el que se establecen criterios mínimos de obligado cumplimiento. Efectivamente, en algunos casos, las soluciones propuestas deben cumplirse de forma obligatoria; pero en otros se plantean posibles alternativas, indicando la opción que debe aplicarse con preferencia, si resulta viable.
Resumen recogido de la revista Integración: Revista sobre Ceguera y Deficiencia visual (2007, agosto) 51