Las mujeres con discapacidad están discriminadas como mujeres y como personas con discapacidad. En los casos de violencia sexual, esa doble discriminación se evidencia principalmente en dos aspectos: el modo en que viven las agresiones y sus consecuencias físicas y psicológicas, y, por otro, la respuesta que las instituciones ofrecen a esta clase de delitos. Además, la invisibilidad de las mujeres con discapcidad se une a la propia de la violencia sexual para aumentar el desconocimiento de esta problemática.
Con el objetivo de aportar soluciones a este grave problema, la junta de Andalucía ha editado esta guía destinada a profesionales. El documento describe la tipología más frecuente de violencia sexual y enumera una serie de factores físicos, emocionales y comportamentales que los profesionales deben tener en cuenta como indicadores de abuso sexual. Otra parte muy importante del proceso lo constituye el momento de asistencia a la víctima. Esta guía establece unas pautas de intervención especialmente pensadas para las mujeres con discapacidad auditiva, visual o intelectual. El documento termina enumerando los diferentes recursos existentes en la comunidad autónoma andaluza para atender estos casos y un apéndice con la legislación más reciente sobre el tema, el protocolo de atención sanitaria ante violencia de género y un glosario específico.
Resumen recogido de gizarte.doc (2009, junio) 34